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Este aviso se cerrará en segundos

Entre la vida y la eyección: Terribles riesgos que enfrentan los pilotos de combate al eyectarse de un caza de guerra

Los pilotos militares de Estados Unidos enfrentan una extrema y muy peligrosa experiencia al eyectarse de sus naves, ya que se exponen a brutales peligros para lograr escapar de situaciones en las que se encuentran amenazados.

Por ello, algunos aviadores revelaron la realidad detrás de este complejo mecanismo de emergencia, diseñado minuciosamente para asegurar la vida del soldado, aunque con algunas consecuencias.

¿Qué pasa cuando un piloto decide eyectarse?

Inicialmente, antes de tirar la manilla, el piloto debe evaluar si es estrictamente necesario, así como el momento exacto, lugar de aterrizaje y si el territorio es hostil. Si lo hace, la eyección somete su cuerpo a fuerzas instantáneas de hasta 20 G, pese a que están entrenados para soportar hasta 9G, de acuerdo al portal 1945.

Al activarse el mecanismo de eyección, los propulsores bajo la silla expulsan al tripulante hacia el cielo con una fuerza que puede ser letal, ya que se han reportado numerosos casos de hematomas en los hombros (por la presión de las correas del arnés) y fracturas de clavícula.

Foto: U.S. Air Force

Asimismo, exige una postura corporal perfecta para evitar terribles amputaciones al salir disparado. El aviador debe meter sus brazos y piernas rápidamente para no chocar contra las paredes metálicas de la aeronave, ya que el mínimo roce puede también causar severas lesiones.

El general David Goldfein, ex jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, describió esta maniobra como una suma de 70 milagros seguidos que ocurren en unos siete segundos, por el complejo análisis que debe hacer el piloto momentos antes de eyectarse.

Foto: U.S. Air Force

Por otro lado, el exaviador Matthew Buckley explicó que estos soldados no reciben entrenamiento en manejo de paracaídas. Los instructores enfocan todas las prácticas únicamente en lograr accionar el complejo mecanismo de emergencia.

El funcionamiento de este sistema depende enteramente del trabajo logístico en tierra firme: especialistas de tan solo unos 20 años son los encargados de empacar los paracaídas y mantener los asientos eyectables operativos, un riguroso mantenimiento técnico que resguarda la vida del piloto al garantizar la perfecta sincronización de todas las piezas.

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