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Una maleta le cayó en la cabeza y descubrió que padecía cáncer: La historia de Lauren y su lucha tras un diagnóstico terminal

¿Qué pasó?

Lauren Macpherson, una mujer de 29 años, viajaba el año pasado en tren tras asistir a un importante festival musical en Londres, Inglaterra, cuando una maleta de 16 kilos cayó sobre su cabeza. Lo insólito ocurrió después: al acudir al médico, descubrió que padecía un cáncer cerebral terminal.

Tras ser bajada del tren que se dirigía a Cardiff, en Gales, y trasladada a un hospital para realizarle una tomografía computarizada —con el fin de descartar una fractura vertebral—, los médicos detectaron una mancha en su cerebro, según lo consignado por la BBC.

Una esperanza de vida de entre 10 y 12 años

Es como si el suelo se abriera bajo tus pies, no sabes qué hacer, es horrible”, dijo Lauren, a quien le anunciaron en un principio que puede esperar vivir entre 10 y 12 años.

El impacto de la maleta provocó una fuerte hinchazón, por lo que Lauren fue bajada del tren en Swindon para una primera exploración. Dos días después, en Cardiff, una resonancia magnética sugirió que se trataba de un tumor cerebral.

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Cuando los médicos le hablaron de la sombra en la tomografía, Lauren dijo que “lo supe de inmediato. Hay un instinto dentro de ti y cuando te has sentido mal, todo cobró sentido”.

“En ese momento no pensé que fuera incurable, simplemente pensé: ‘Lo han encontrado, pueden eliminarlo’”, aseguró.

Lauren Macpherson

Lograron extirpar aproximadamente el 80% del tumor

La siguiente cita con su especialista fue un mes después, cuando quedó en evidencia la gravedad del diagnóstico. Los médicos sospechaban glioblastoma, un tumor cerebral de rápido crecimiento, y advirtieron que, si era agresivo, podría tener solo dos años de vida.

A Lauren le indicaron que necesitaba una operación para extirpar el tumor, pero la espera en el NHS (sistema público de salud del Reino Unido) sería de cuatro meses. Como no quiso esperar, acudió a una clínica privada cubierta por el seguro de su novio Zak, lo que redujo el plazo a tres semanas.

A finales de octubre, Lauren fue sometida a cirugía cerebral, en la que se logró extirpar aproximadamente el 80% del tumor. La recuperación fue lenta y hubo días con náuseas y vértigo: “Subestimé lo difícil que sería el primer mes, solo quería empezar a sentirme bien”.

"No se lo desearía a nadie"

Actualmente, Lauren debe realizarse chequeos cada tres meses para controlar el tumor y está en proceso de recibir un tratamiento de fertilidad antes de iniciar su terapia con vorasidenib, a través de un proveedor privado.

“Creo que todo el mundo siempre dice ‘Ojalá hubiera sido yo y no tú’, pero yo realmente lo veía en ellos, el dolor constante en sus ojos, porque querían que fueran ellos y no yo. Fue realmente muy, muy difícil, no desearía a nadie tener que lidiar con eso”, cerró.