Alerta roja en el Pentágono: Crisis de buques pone en jaque la respuesta de Estados Unidos ante los cárteles y la guerra

La Armada de Estados Unidos enfrenta una inmensa crisis estratégica por la falta de buques anfibios, por lo que los altos mandos buscan opciones viables para solucionar este grave problema y asegurar la seguridad estadounidense en los océanos del mundo.

Los constantes despliegues internacionales agotaron rápidamente los recursos militares disponibles, obligando a los comandantes a exigir respuestas inmediatas para lograr mantener el control absoluto sobre los conflictos marítimos que hoy se desarrollan.

¿Qué está pasando con los barcos de la Armada de Estados Unidos?

De acuerdo al comandante del Cuerpo de Marines, general Eric Smith, los 31 buques anfibios operativos hoy no son suficientes para resguardar los objetivos estadounidenses, considerando que la tasa de preparación cayó al 41% por el aumento de misiones en América Latina y el Caribe contra el narcotráfico, según Military Times.

Esta escasez de barcos provocó un retraso de cinco meses en los despliegues de las Unidades Expedicionarias de los Marines durante 2025. Tanto es así que la fuerza naval hoy mantiene solo cuatro naves anfibias en Norteamérica, el Caribe y el Pacífico.

Foto: U.S. Navy

Mientras esto ocurre, el buque de asalto USS Tripoli navega sobre las aguas del Mar Arábigo para apoyar al bloqueo militar estadounidense en el Estrecho de Ormuz, seguido del USS Boxer que llegó a Medio Oriente desde el Pacífico.

Sin embargo, estas movilizaciones urgentes agotan severamente la capacidad de respuesta norteamericana para resguardar otras regiones muy vulnerables ante múltiples ataques enemigos.

Foto: U.S. Navy

¿Cómo se podría solucionar esta crisis?

En palabras del general Smith, la mejor decisión sería optimizar los calendarios de mantenimiento e invertir en la extensión de la vida útil de los barcos que tengan las mejores condiciones mecánicas y físicas.

Asimismo, plantea solicitar fondos al Congreso para comprar nuevas naves de guerra mucho más potentes, ya que el presupuesto propuesto por el presidente Donald Trump para el año fiscal 2027 sería apenas un pago inicial para asegurar la defensa de los intereses estadounidenses.

En tanto, la Armada enfoca sus tácticas hacia la movilidad litoral para operar desde las costas enemigas, especialmente en el Indo-Pacífico. Además, se seleccionó el diseño LST-100 del astillero holandés Damen para sus futuros barcos de desembarco medio, con el fin de revolucionar la planificación naval.

Todo sobre Estados Unidos