Fue estrella en Los Picapiedra: Rosie O'Donnell revela que se hizo un lifting facial y muestra las fotos del antes y después
La actriz y exanimadora de televisión Rosie O'Donnell, de 64 años, sorprendió a sus seguidores al revelar públicamente que se sometió a una cirugía de lifting facial y de cuello. La confesión la hizo el pasado 26 de mayo a través de un ensayo personal publicado en su cuenta de Substack, titulado "decisions" (decisiones), acompañado de fotografías de antes y después compartidas sin filtros en su Instagram.
En el texto, O'Donnell reconoció que durante años se opuso tajantemente a este tipo de procedimientos, pero que su perspectiva fue cambiando con el tiempo, especialmente tras bajar 23 kilos.
"Lo sentía como una traición al feminismo"
La también excoconductora del programa The View explicó en su escrito que siempre tuvo una postura muy definida sobre los retoques estéticos. "Siempre me sentí muy firme respecto a los facelifts. Era alguien que nunca —jamás— se haría uno. Lo sentía como una traición. Al feminismo. Al envejecimiento. A nuestro equipo de mujeres en todo el mundo", escribió, según constató la revista estadounidense People.
Ir a la siguiente notaSin embargo, reconoció que esa postura absoluta también comenzó a incomodarla. "Hay un punto en que la aceptación empieza a sentirse como una mentira", admitió. En cuanto al costo del procedimiento, O'Donnell no dio cifras exactas, pero sí dejó en claro que no fue barato: la intervención "costó más dinero del que jamás he pagado por un auto", indicó.
Su hija de 13 años le aconsejó que no lo hiciera
Uno de los momentos más reveladores del ensayo fue cuando O'Donnell, quien protagonizó Los Picapiedra en el papel de Betty, contó que su hija menor se enteró de sus planes y le pidió que no siguiera adelante.

"Sonaba exactamente como yo. Como mi yo más joven, más seguro, más rígido moralmente, que de alguna manera se había mudado a mi casa", escribió la actriz, quien también es madre de Parker Jaren (31), Chelsea Belle (28), Blake Christopher (26) y Vivienne Rose (23).
Lejos de ignorar la reacción de su hija, O'Donnell la tomó como una oportunidad de reflexión para toda la familia. "Quiero que crezcan en un mundo en el que no sientan que tienen que cambiar, pero que también sepan que pueden hacerlo si quieren, sin perder dignidad moral en sus propias vidas", sostuvo.
El resultado: nadie notó nada
Pese a todo el proceso de cuestionamiento interno que vivió, O'Donnell confesó que el resultado pasó completamente inadvertido para quienes la rodean. "Ni una persona. Ni un amigo, ni un extraño, ni siquiera quienes me deben cumplidos. Mi hija adolescente no ha dicho una sola palabra. Nada. Pasé por una crisis existencial feminista, me alteraron quirúrgicamente la cara y el cuello, y el resultado es… cero", escribió con humor.
Mira el antes y el después de Rosie O'Donnell

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