Rosario Bravo se enorgullece al mostrar cambio tras dejar de comerse las uñas: "Me salía sangre"
¿Qué pasó?
La influencer Rosario Bravo compartió recientemente con su audiencia un logro personal que ha marcado un antes y un después en su imagen y bienestar: Haber superado el hábito compulsivo de comerse las uñas.
Esta conducta, que la acompañó durante gran parte de su vida, representaba un desafío constante que finalmente logró canalizar hacia un cambio positivo.
Bravo decidió hacer pública esta evolución y mostró con orgullo el estado actual de sus manos. La enfermera destacó que, tras años de lidiar con las consecuencias estéticas y físicas de este hábito, hoy puede lucir una manicura cuidada, lo que simboliza para ella una victoria sobre la ansiedad.
Ir a la siguiente nota"Estoy super orgullosa porque me crecieron las uñas. Yo me comí tantos años las uñas", empezó contando en el último capítulo de "En el ojo", el pódcast que conduce junto a José Miguel Viñuela, quien se mostró sorprendido ante la confesión de su compañera.
"Hacía el esfuerzo para no comérmelas"
"Me comí el dedo entero, me salía sangre. Me sacaba los cueros, se me infectaba, me salía pus y mi mamá me metía el dedo en agua hirviendo, agüita de alibour", recordó.
Acto seguido, reveló una pesadilla constante que tenía mientras luchaba con la onicofagia. "Yo soñaba que me pedían matrimonio y cuando me ponían el anillo, me decían: 'No, ya no, ya no quiero', porque me miraban las uñas".

Finalmente, Bravo comentó que "hacía el esfuerzo y me iba a pintar las uñas para no comérmelas; así empecé a dejar de hacerlo, pero me alcanzaba para tenerlas unos pocos días pintadas. En el colegio me molestaban, me decían que tenía dedos de E.T.
Al exhibir sus uñas largas y pintadas, Rosario expresó la satisfacción que le produce haber dejado de esconder sus manos y sentirse cómoda con el resultado tras años de avergonzarse de ellas.
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