Tierras raras, cobre e hierro: China revela un atlas submarino que ubica todos los minerales que posee en el lecho marino
- Por Meganoticias
China ha dado un paso estratégico en la carrera global por los recursos. Acaba de presentar un atlas submarino que identifica con precisión la ubicación de minerales clave (como tierras raras, cobre, hierro y manganeso) en el lecho marino.

Este mapa, que fue elaborado tras más de dos décadas de investigación y con base en más de 20.000 puntos de observación. Cubre los mares de Bohai, Amarillo y de China Oriental y representa una herramienta sin precedentes para localizar y gestionar estos recursos.



¿Para qué sirven las tierras raras?
El documento, descrito como un “mapa maestro de navegación”, permite a Pekín dejar atrás la incertidumbre en la exploración y reforzar su posición dominante en el mercado global de minerales estratégicos.
En particular, las tierras raras (un grupo de 17 elementos esenciales para tecnologías como vehículos eléctricos, turbinas eólicas y dispositivos electrónicos) son un punto clave, ya que China controla actualmente más del 70% de su producción mundial y más del 80% de su refinamiento.
Más allá del interés económico, el atlas también tiene implicaciones geopolíticas, y es que las zonas cartografiadas coinciden con áreas en disputa, especialmente en el mar de China Oriental, donde persisten tensiones con Japón.
El proyecto incluye además un componente ambiental, ya que permitirá establecer límites de conservación y gestionar mejor los riesgos ecológicos asociados a la explotación del fondo marino.

Japón intensifica esfuerzos para reducir su dependencia de China
Recientemente, Japón logró extraer lodo rico en tierras raras a gran profundidad cerca de la isla Minamitori, en una zona fuera del alcance del atlas chino, como parte de una estrategia más amplia para fortalecer su autonomía en la cadena de suministro, en especial luego de las restricciones impuestas por Pekín a la exportación de estos minerales.
Dentro de este contexto, está claro que las profundidades marinas se consolidan como un nuevo escenario de competencia global, y aunque los yacimientos submarinos pueden ser mucho más ricos que los terrestres, su explotación implica desafíos tecnológicos y legales significativos, lo que convierte esta carrera en un complejo equilibrio entre innovación, poder y sostenibilidad.
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