A los 80 años continúa con negocio de su esposo fallecido: La tienda está en pleno centro de Santiago
- Por Diego Alonzo
¿Qué pasó?
En pleno centro de la capital, resguardada del acelerado ritmo urbano dentro de la histórica Galería Edwards, existe un rincón donde el tiempo parece detenerse entre pequeños papeles impresos, billetes de colección y monedas antiguas.
Se trata de Penique Negro, la tienda filatélica más antigua de Santiago, un espacio fundado en 1956 por Sergio Heise y bautizado en honor al famoso primer sello postal adhesivo de la historia.
Más allá de su incalculable valor cultural para los apasionados del coleccionismo, Penique Negro alberga una profunda historia humana. Fue precisamente en ese estrecho local, rodeado de álbumes, lupas y piezas de museo, donde Sergio Heise conoció a Rosa Lara.
Ir a la siguiente notaLo que inició como una coincidencia entre estampillas y conversaciones de historia, terminó transformándose en una vida compartida y un matrimonio sólido.
La mujer de 80 años continúa con el negocio
Tras el fallecimiento de Heise, el futuro de la tienda estuvo frente a una encrucijada que amenazaba con sumar otro comercio tradicional a la lista de locales extintos del centro capitalino.
Sin embargo, a sus 80 años, Rosa Lara decidió tomar las riendas del negocio con la determinación de quien protege un tesoro familiar. Movida por el amor, la nostalgia y el respeto al trabajo de toda una vida, asumió la tarea de mantener las puertas abiertas día a día.
Hoy en día, es ella quien recibe a los visitantes, atendiendo con dedicación y paciencia tanto a experimentados filatelistas en busca de rarezas como a jóvenes curiosos que descubren por primera vez el valor de una pieza antigua.
Con el conocimiento adquirido a lo largo de décadas al lado de su esposo, Rosa mantiene intacta la esencia del lugar, convirtiéndose en la guardiana de un patrimonio vivo de la ciudad.
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