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¿Dónde está el cuerpo?: Las hipótesis que maneja la PDI en el crimen de joven vendedora de cartas Pokémon

¿Qué pasó?

A más de dos meses de la desaparición de Camila Olortegui, la joven de 20 años que se dedicaba a vender cartas Pokémon, la investigación de la PDI sigue centrada en determinar qué ocurrió con su cuerpo luego de la reunión que sostuvo con Bastián Carvajal, alias “Chari Box”, en un departamento de calle Monjitas, en la comuna de Santiago.

Aunque Carvajal y su pareja, Ruth Navarro, fueron formalizados por robo con homicidio y permanecen en prisión preventiva, el principal foco de las diligencias hoy está puesto en reconstruir cómo y dónde habría sido ocultado el cuerpo de la joven.

La reunión en el departamento de Monjitas

Camila llegó el jueves 12 de marzo hasta el departamento luego de ser contactada por Carvajal para participar en una supuesta convención de cartas Pokémon. Según los antecedentes de la investigación, la joven llevaba cartas avaluadas en más de $6 millones y habría sido convencida de asistir porque existirían más de 60 compradores interesados.

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Las cámaras de seguridad captaron a Olortegui ingresando al edificio junto a Carvajal. Ese es el último registro que existe de ella con vida.

Según consignó La Tercera, la subprefecta Tatiana García Huidobro, jefa de la Brigada de Ubicación de Personas Metropolitana, explicó que “entrevistamos a los amigos cercanos de la víctima que se dedicaban a la venta de cartas Pokémon, que era lo que ella hacía”. Fue así como los detectives llegaron hasta el imputado.

Según detalló la detective, “ella conocía al imputado porque habían participado en eventos previos. El imputado la concerta a través de mensajería para que acuda el 12 de marzo a un departamento donde se iba a hacer un evento de cartas. Le pide que lleve sus mejores cartas porque las 60 personas tenían un poder adquisitivo mayor”.

Las inconsistencias en la confesión

En un comienzo, Carvajal declaró como testigo ante la PDI y aseguró no conocer a Camila. Sin embargo, posteriormente cambió su versión y afirmó que la joven estaba muerta.

El imputado sostuvo que el cuerpo había sido arrojado al shaft de basura del edificio y apuntó a su pareja como responsable del crimen. Según su relato, al despertar en el departamento, Navarro le habría dicho que Camila había muerto y que debían deshacerse del cuerpo.

Sin embargo, los investigadores detectaron inconsistencias en esa declaración. El subprefecto Ricardo Castillo, jefe de la Brigada de Homicidios Metropolitana, señaló que “cuando el hecho se toma como homicidio, por orden de la fiscalía, continuamos las diligencias y nos avocamos en la declaración que presta a fin de determinar la veracidad e ir descartando algunas cosas”.

“Hay hartos antecedentes con lo que él nos dice. Por ejemplo, dice que ingresa al departamento acompañado de su pareja y Camila, y no hay antecedentes que vean a las tres personas juntas”, agregó.

Las dos hipótesis que maneja la investigación

Actualmente, la PDI trabaja sobre dos hipótesis principales respecto al destino del cuerpo de la joven.

De acuerdo a La Tercera, la primera apunta a que el cadáver habría sido sacado desde el edificio en un carro utilizado habitualmente para trasladar cartas Pokémon. Según antecedentes de la causa, el carro se veía “más abultado” cuando Carvajal salió del lugar.

La segunda línea investigativa considera que el cuerpo pudo haber sido trasladado fuera de la Región Metropolitana. En ese contexto, los detectives indagan posibles vínculos con una vivienda familiar ubicada en la región de O’Higgins.

La policía también ha realizado diligencias para determinar si pudo haber existido un descuartizamiento. Paralelamente, se revisan registros de cámaras de seguridad, declaraciones de vecinos y antecedentes telefónicos.

El teléfono y las cartas desaparecidas

Otro antecedente que levantó sospechas fue el uso posterior del teléfono de Camila. A través de WhatsApp, alguien escribió a cercanos asegurando que la joven había debido viajar de emergencia a Perú, país con el que tiene vínculos familiares.

Hasta ahora, tampoco han sido encontradas las cartas Pokémon que habrían sido sustraídas.

Las cartas no las hemos encontrado. El problema que tienen es que no tienen número de serie. Varias personas pueden tener la misma carta”, explicó García Huidobro.

Por ahora, la PDI mantiene las diligencias enfocadas en los dos imputados, aunque no descarta la eventual participación de un tercero que pudiera haber colaborado en el traslado del cuerpo.