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Elon Musk advierte que el celular tradicional llegará a su fin: "No habrá aplicaciones"

Elon Musk volvió a generar debate en torno al futuro de la tecnología. En una reciente conversación en el podcast The Joe Rogan Experience, el empresario anticipó que el smartphone tal como lo conocemos actualmente tendría sus años contados.

Según su proyección, en unos cinco o seis años los teléfonos tradicionales podrían convertirse en dispositivos obsoletos. Esto situaría el cambio alrededor de 2031 o 2032, cuando la forma en que las personas interactúan con sus equipos podría ser completamente distinta.

Pero Musk no plantea que los celulares vayan a desaparecer físicamente. Su predicción apunta a una transformación mucho más profunda: el teléfono dejaría de ser el centro de procesamiento y pasaría a funcionar principalmente como una interfaz para acceder a sistemas de inteligencia artificial.

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¿Qué reemplazaría a los smartphones?

De acuerdo con la visión planteada por Musk, los dispositivos del futuro conservarían algunos de los elementos que hoy conocemos, como la pantalla, los parlantes y la conexión inalámbrica a internet.

La gran diferencia estaría en lo que ocurre detrás de esa pantalla: En lugar de contar con un sistema operativo tradicional y una serie de aplicaciones independientes, el dispositivo estaría conectado permanentemente a una inteligencia artificial capaz de interpretar las instrucciones del usuario y ejecutar las distintas tareas.

“En el futuro no habrá sistemas operativos. Tampoco habrá aplicaciones”, planteó Musk. Así, acciones que actualmente requieren abrir distintas aplicaciones podrían realizarse directamente mediante una instrucción a la IA.

Adiós a las aplicaciones

Actualmente, para enviar un correo electrónico, ver un video, publicar en redes sociales o escribir un mensaje es necesario ingresar a diferentes aplicaciones. En el escenario que proyecta Musk, ese modelo desaparecería.

El usuario simplemente podría decirle a la inteligencia artificial qué necesita, mientras el sistema se encargaría de determinar qué herramientas utilizar y cómo entregar el resultado.

Por ejemplo, en lugar de abrir una aplicación específica para realizar una tarea, bastaría con solicitarla directamente al asistente de inteligencia artificial.

Incluso servicios que hoy funcionan de manera independiente, como el correo electrónico o plataformas sociales como X, podrían quedar integrados dentro de este mismo entorno.

Una IA dentro del dispositivo y otra en la nube

La propuesta de Musk también contempla un cambio en la manera en que se procesaría la información. El dispositivo tendría una inteligencia artificial instalada localmente, capaz de realizar determinadas funciones sin depender constantemente de una conexión de alta velocidad.

Al mismo tiempo, esta IA se comunicaría con sistemas mucho más potentes alojados en servidores remotos. La idea sería combinar ambos niveles de procesamiento para que el usuario pueda interactuar con la inteligencia artificial prácticamente en tiempo real.

Según la visión planteada por el empresario, esto incluso permitiría generar contenido audiovisual en tiempo real a partir de las instrucciones de una persona, abriendo posibilidades que actualmente requieren herramientas y programas específicos.

¿Significaría el fin de Android e iOS?

En la predicción de Musk, sí. El empresario plantea que los actuales sistemas operativos dejarían de tener sentido en un escenario donde la interacción con el dispositivo se realiza principalmente mediante inteligencia artificial.

En lugar de navegar por menús, buscar íconos y abrir aplicaciones, la experiencia sería mucho más directa y conversacional. La IA funcionaría como una capa capaz de comprender lo que quiere el usuario y ejecutar las acciones necesarias sin que este tenga que preocuparse por qué aplicación o servicio debe utilizar.

Pese a sus declaraciones sobre el futuro de los smartphones, Musk aclaró que actualmente no está desarrollando un teléfono propio. El empresario se limitó a describir cómo cree que evolucionará la industria tecnológica durante los próximos años y no anunció un dispositivo específico que busque reemplazar a los actuales celulares.

Su planteamiento, por ahora, es una predicción sobre hacia dónde podría avanzar la tecnología a medida que la inteligencia artificial se vuelva cada vez más integrada en la vida cotidiana.

Las preguntas que quedan abiertas

La visión de Musk también deja una serie de interrogantes sobre cómo funcionaría este modelo en la práctica. Entre ellos está la privacidad de los usuarios, especialmente considerando que una inteligencia artificial tendría acceso potencial a una enorme cantidad de información personal para poder anticipar necesidades y ejecutar tareas.

También queda por resolver qué ocurriría cuando el dispositivo no tenga conexión a internet y, especialmente, quién tendría el control de las grandes infraestructuras de inteligencia artificial que serían necesarias para sostener este nuevo ecosistema.

Por ahora, el smartphone continúa siendo el principal dispositivo de acceso a internet para millones de personas. Pero, si la predicción de Musk se cumple, la gran transformación no sería necesariamente dejar de llevar un teléfono en el bolsillo, sino dejar de usarlo como lo hacemos actualmente.

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