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Investigadores descubren que residuos de cocaína que caen a lagos alteran el comportamiento del salmón del Atlántico

Un estudio desarrollado en el lago Vättern, el segundo más grande de Suecia, sacó a la luz varios de los impactos sufridos por salmones expuestos a residuos de drogas como la cocaína que van a parar a los ecosistemas a través de vertidos de aguas residuales.

Los científicos colocaron pequeños dispositivos en ejemplares del salmón del Atlántico (Salmo salar) que liberaron lentamente cocaína y luego siguieron sus movimientos con sensores especiales bajo el agua.

Así pudieron observar cómo la cocaína y la benzoilecgonina, su principal residuo químico, hacen que estos salmones se muevan de manera diferente.

“La exposición a la benzoilecgonina aumentó las tasas de movimiento semanales de los peces en su hábitat natural, con peces expuestos nadando hasta 1,9 veces más lejos por semana en comparación con los controles”, indican los investigadores citados por la revista Current Biology.

Imagen correspondiente al estudio titulado Contaminación por cocaína altera el movimiento y el uso del espacio del salmón del Atlántico (Salmo salar) en un gran lago natural. Jack A. Brand, Daniel Palm, Daniel Cerveny, Bryan W. Brooks, Tomas Brodin, Michael G. Bertram.

Contaminantes derivados de la cocaína afectan ecosistemas

La cocaína es una de las sustancias ilícitas más comúnmente detectadas en ambientes acuáticos en todo el mundo, de acuerdo con la investigación liderada por Jack A. Brand y Michael G. Bertram, junto a un amplio equipo internacional de científicos, entre ellos Daniel Palm, Tomas Brodin y Bryan W. Brooks. A diferencia de estudios anteriores realizados solo en laboratorio, esta vez se siguió a los peces en un entorno natural.

Según el estudio, los peces expuestos a la benzoilecgonina se dispersaron hasta 12,3 km más lejos, lo que indica que los contaminantes derivados de la cocaína pueden alterar la ecología espacial de los peces. Los investigadores advierten que la contaminación por drogas ilícitas supone un riesgo creciente para el funcionamiento de los ecosistemas y la salud humana.

“Se estima que 292 millones de personas en todo el mundo consumieron sustancias ilícitas solo en 2022, y muchos de estos compuestos se excretaron y posteriormente se detectaron en ambientes acuáticos”, señala el estudio, en un contexto de eliminación insuficiente durante el tratamiento de aguas residuales.

Residuos de cocaína en lagos y ríos pueden alterar la supervivencia de especies

Los investigadores advierten que una vez en el medio ambiente estas sustancias pueden suponer una amenaza particular para la fauna silvestre al influir en la supervivencia y el éxito reproductivo. Los hallazgos “demuestran que concentraciones ambientalmente relevantes de cocaína y su principal metabolito, la benzoilecgonina, pueden acumularse en el cerebro del salmón del Atlántico expuesto”.

El salmón del Atlántico es una especie ecológica y económicamente importante y de gran interés para la conservación, lo que hace especialmente relevante comprender cómo los contaminantes farmacológicos alteran su comportamiento en entornos naturales.

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