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Emblemático restaurante de Concepción se expande y apuesta por un inesperado negocio

La Fuente Penquista, el restaurante de Concepción que se ha convertido en un ícono gastronómico de la Región del Biobío, atraviesa su etapa de mayor crecimiento desde que fue fundado por José Emilio "Pepo" Estrada con apenas $15 millones.

Hoy el local factura en promedio $180 millones mensuales y ha iniciado una nueva fase de expansión que abarca infraestructura, repostería y hasta un futuro negocio de conservas.

Un tercer piso y una dulcería propia

El primer paso de este crecimiento es físico: con una inversión cercana a los $90 millones, el restaurante inaugurará en septiembre un tercer piso en su local frente al Parque Ecuador, un espacio de 40 metros cuadrados pensado para eventos privados y reservas exclusivas, con capacidad para hasta 25 personas.

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A eso se suma el lanzamiento de Dulcería Penquista, dedicada a la venta de repostería tradicional chilena. "Tortas, kúchenes y pastelitos" son parte de la oferta, según detalló Estrada, quien adelantó además un nuevo paso comercial: "Prontamente vamos a pasar a ser proveedores directos de una cafetería en Concepción, que incluye una línea de sándwiches y algunos platos fijos".

Según consignó Diario Financiero, esta oportunidad comercial se abre gracias a la habilitación de una sala donde se produce la mayor parte de lo que se distribuye tanto a través de la Fuente como de la Dulcería.

La apuesta por los enlatados

El mismo espacio productivo podría permitirle a la Fuente Penquista incursionar próximamente en el segmento de los enlatados, con productos como el caldo de cangrejo de Shanghái, crustáceo endémico de la caleta Chome.

Sin embargo, Estrada es claro en que esto dependerá de un factor externo clave: "Va a depender de si nos adjudicamos un (fondo de) Corfo". El chef explicó que el insumo para el envasado ya existe en la zona, ya que "en la región hay varias empresas que enlatan".

La comercialización partiría por la venta minorista, aunque el objetivo es más ambicioso: "Si logramos una buena línea productiva, podríamos entregar el producto a la red de distribución de horeca, tanto de restaurantes y hoteles, o quizás hasta supermercados y otros distribuidores", proyectó el cocinero, quien tampoco descarta abrir a futuro un local propio de ventas.

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