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Detectives presos y una organización criminal: Estos son los casos que mencionó en su denuncia el subcomisario Silva

Lo que comenzó como una escena caótica la noche del martes en Las Condes —con un subcomisario atrincherado en un estudio jurídico— derivó en una investigación penal por una presunta red de corrupción al interior de la Policía de Investigaciones.

Mega Investiga reveló parte de la denuncia de seis páginas que el subcomisario Rodrigo Silva interpuso en la Fiscalía Oriente, donde –según pudo conocer este medio– detalló con nombres y apellidos a funcionarios policiales que se quedaban con sumas de dinero incautadas durante operativos.

En su denuncia el funcionario acusó también a superiores jerárquicos que lo presionaban para participar de la red de corrupción y que temía que ser utilizado como chivo expiatorio.

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“Iban a allanar unos domicilios, pero según lo que me informaron no hubo resultados de nada. V. me decía que no servía para nada, porque no había nada. Yo temo que me querían poner a mí como articulador de todo esto, pero eso no es así”, aseguró en el escrito revisado por Mega Investiga.

El subcomisario Silva, además, cuando estaba atrincherado en las oficinas gritó el nombre de dos expolicías conocidos en la institución: Nicolás Ortega y Sebastián Peredo. Se trata de dos antiguos funcionarios de la PDI que cumplen prisión preventiva acusados de integrar una célula del Tren de Aragua en Plaza de Armas y que están a la espera de su juicio oral.

“Me quieren tomar detenido. Hay otro colega que está detenido, a quien le hicieron lo mismo, se llama Nicolas Ortega”, se le escuchó decir entre gritos.

La fiscalía acusa a Nicolás Ortega y Sebastián Peredo de ser parte de una organización criminal de trata de mujeres que ejercía la explotación sexual en Plaza de Armas, bajo la coacción de una célula del Tren de Aragua.

En la acusación que presentó la fiscal Carolina Suazo ante el 7° Juzgado de Garantía de Santiago, se lee que los otrora inspectores Ortega y Peredo —que pertenecían a la Biro Oriente, misma brigada que el subcomisario Rodrigo Silva— entregaban información de víctimas y operativos a los miembros de la agrupación criminal.

“Prestaban cobertura a la organización criminal mediante la entrega de información de carácter reservada a la que accedían a través de los servicios de búsqueda de información institucionales, (...) dando a conocer información sobre procedimientos policiales que se realizarían, frustrando los mismos y entregando información respecto de ciertas víctimas, de integrantes de la organización criminal y personas vinculadas a ellos”, reza la acusación.

Y agrega: “En algunas ocasiones, los referidos funcionarios públicos accedían a los sistemas de búsqueda de información de la PDI con las contraseñas de otros miembros de la PDI o desde computadores que habían quedado con una sesión abierta de otra persona, respecto de sujetos vinculados a la red de trata de personas, evitando la trazabilidad de la gestión a su respecto. Es así como accedieron a los referidos sistemas de información, sin justificación alguna y en forma indebida”.

Según pudo conocer Mega Investiga, el subcomisario Silva era cercano a los exfuncionarios Ortega y Peredo, con quienes compartió funciones en la Brigada de Robos e Intervención Criminal. Al interior de las filas de dicha brigada, existe la sensación de que ambos funcionarios caídos en desgracia fueron acusados injustamente.

Ahora, ambos exinspectores están a la espera del inicio de su juicio oral, que está programado para el 14 de octubre.

“Los Emprendores”

Otro de los procedimientos que menciona en su denuncia el subcomisario Silva fue la operación bautizada como “Los Emprendedores”, donde estuvo involucrada la pareja del exfutbolista Jean Paul Pineda. En esa causa se detectó el robo de camiones por parte de bandas criminales para su posterior comercialización en siete regiones del país. La investigación estuvo a cargo de la Biro-Incri y la fiscalía Occidente.

Según su denuncia, al subcomisario Silva se le instruyó una diligencia en Osorno, donde había dos empresarios locales que fueron condenados por receptación de los camiones robados. En esa diligencia se habría urdido un plan para quedarse con algunos de los dineros incautados.

“Dentro de la orden de esta causa había un domicilio que había que allanar de Mauricio Oliva, que era un empresario de Osorno, que tenía cosas robadas y había comprado la grúa robada. Mauricio Oliva le dice a Santiago Castro (otro imputado) que se junten en el banco que le iba a pagar $18.000.000 en efectivo. Y dentro de los funcionarios que estaban, había uno en Osorno, que era el inspector F.C., que había trabajado conmigo en la Biro Oriente. V. me dice que como se iba a producir esta transacción entre los imputados, que le hiciéramos la flagrancia y nos quedáramos con la plata”, denunció Silva.

El caso explotó en 2023, cuando la PDI en conjunto con la Fiscalía Metropolitana Occidente logró desbaratar a clanes familiares del sector poniente de Santiago que se dedicaban al robo de vehículos y camiones.

La organización criminal estaba compuesta por tres clanes familiares: el clan Luna, liderado por Hernán Luna; el clan Chago a cargo de Santiago Castro Inostroza y el clan Leon, de Gino León Mella.
Utilizaban para hacerse de los camiones y vehículos el método de robo en lugares no habitados, pero también a través del mecanismo de portonazos y encerronas.

Según la investigación, la organización operaba en distintas comunas y regiones del país. “Las maquinarias que son sustraídas, y luego llevadas a lugares de acopio, desmantelamiento, modificación y adulteración de estos y en contacto con distintos compradores que adquieren estos bienes con conocimiento de su origen ilícito, haciendo de esto un negocio altamente lucrativo”, se lee en el acta de formalización.

Por ahora la Fiscalía Oriente investiga la denuncia con el OS9 de Carabineros en medio del impacto que ha generado el caso. El subcomisario Silva sigue internado en el Hospital Militar y la investigación tiene como propósito esclarecer cada una de las denuncias del detective.