Logo Mega

Este aviso se cerrará en segundos

¿Es posible un túnel súbmarino en el estrecho de Magallanes? Experto analiza idea de unir Tierra del Fuego con el continente

¿Qué pasó?

Durante años fue una idea que parecía demasiado ambiciosa para el extremo sur del país. Un túnel submarino bajo el estrecho de Magallanes, capaz de unir el continente con Tierra del Fuego y reemplazar el histórico cruce en barcaza, sonaba más cercano a un proyecto de largo plazo que a una posibilidad concreta.

Sin embargo, el escenario comenzó a cambiar y hoy la discusión ya no gira solo en torno al costo, sino a una pregunta más concreta: ¿realmente se puede construir?

El megaproyecto para construir el túnel submarino

La propuesta contempla una conexión submarina de 3,7 kilómetros en el sector de Primera Angostura, entre Punta Delgada y Bahía Azul, el punto más cercano entre el continente y Tierra del Fuego. La idea apunta a generar una conexión permanente en una zona donde actualmente el traslado depende de transbordadores y de las condiciones climáticas.

Ir a la siguiente nota

Cada día, cerca de 2.150 personas y 600 vehículos cruzan en barcaza, un sistema que puede verse afectado por el viento, el oleaje o las condiciones del estrecho, lo que genera retrasos logísticos y tiempos de espera. En ese contexto, la posibilidad de un túnel comenzó a instalarse como una alternativa capaz de transformar la conectividad y la actividad económica de la zona austral.

¿Es posible construir un túnel bajo el estrecho de Magallanes?

Desde el punto de vista técnico, la respuesta es afirmativa, aunque especialistas advierten que se trata de una obra compleja y lejos de ser sencilla.

Francisco Hernández, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes (Uandes) y experto en infraestructura, plantea que el proyecto puede ejecutarse, pero requiere considerar múltiples factores asociados al entorno extremo donde estaría emplazado.

“No lo miraría como una obra simple por tener solo 3,7 a 4 kilómetros. Es corta comparada con el Eurotúnel, pero muy compleja por estar bajo el estrecho de Magallanes, con clima extremo, operación crítica, seguridad contra incendios y una demanda probablemente limitada”, explica.

Más allá de la longitud del trazado, Hernández sostiene que el principal desafío inicial sería entender en profundidad las condiciones del subsuelo marino antes de decidir cómo construirlo.

“La obra requeriría primero una campaña geotécnica y geofísica muy fuerte para conocer la roca, fallas, permeabilidad, presión de agua y profundidad del lecho marino. Después habría que definir la solución constructiva, probablemente un túnel excavado en roca con TBM (tuneleras) o método convencional, más que un túnel sumergido prefabricado, dependiendo de la batimetría y geología”, sostiene.

El cambio que volvió a impulsar el proyecto

La iniciativa, promovida por el gobernador regional de Magallanes, Jorge Flies, tomó un nuevo impulso luego de que especialistas internacionales redujeran considerablemente el costo estimado.

Durante años, el proyecto fue visto como una inversión difícil de concretar debido a un presupuesto cercano a los $1.500 millones de dólares. Sin embargo, nuevas evaluaciones técnicas abrieron un escenario distinto.

“Empresas noruegas que se dedican a estos túneles estiman que puede ser mucho más barato de lo que habíamos propuesto inicialmente. Hoy, cuando los expertos nos dicen que es realizable a un tercio del valor inicial, hablamos de unos $500 millones de dólares”, afirmó Flies a Diario Financiero.

Los avances tecnológicos detrás de la propuesta

Para el gobernador, parte de la viabilidad del proyecto también responde a cambios importantes en ingeniería durante los últimos años.

“Hoy en ingeniería se ha avanzado enormemente. Antes los túneles se hacían con tuneladora. Hoy se hacen en superficie y se bajan al fondo marino”, señaló Flies durante la presentación de la iniciativa.

Mientras tanto, ya se gestionan con el Ministerio de Obras Públicas (MOP) los estudios de prefactibilidad y factibilidad, etapas necesarias antes de decidir su posible ejecución.

La gran interrogante sigue siendo económica

Aunque técnicamente el proyecto parece posible, Hernández advierte que la principal discusión probablemente estará en otro lugar: justificar una inversión de esta magnitud.

“La gran pregunta es económica y política. La justificación dependería de la demanda real, la continuidad logística, los beneficios estratégicos, el turismo, la integración Chile-Argentina y el reemplazo de las barcazas”, afirma.

El académico también recalca que la obra no se limita al túnel. Portales de acceso, caminos, sistemas de ventilación, seguridad operacional y medidas contra incendios serían parte esencial de una infraestructura de este tipo.

“Como ingeniería, es viable; como proyecto público, requiere estudios serios de demanda, geotecnia, riesgo, costo-beneficio y financiamiento binacional antes de considerarlo realmente maduro”, concluye.

Por ahora, la posibilidad de atravesar el estrecho de Magallanes sin depender de una barcaza sigue siendo un proyecto en evaluación. Pero lo que durante años pareció un sueño lejano comenzó, al menos, a acercarse al terreno de lo posible.

Todo sobre Obras públicas