"Quiero ver crecer a mis hijas": La historia de la fonoaudióloga que enfrenta un cáncer y que se hizo viral gracias a "la Carlita"
La vida de Karina Reyes, una fonoaudióloga de 40 años y madre de dos niñas, cambió hace aproximadamente un mes, cuando un examen médico terminó revelando un diagnóstico que no esperaba.
La profesional, que se especializa en tratamientos para niños con neurodivergencias, fue diagnosticada con un colangiocarcinoma intrahepático, un tipo de cáncer que se le ramificó hacia la cadera y la columna. Su objetivo ahora es reunir $330 millones, monto que corresponde al costo del procedimiento médico que necesita.
El diagnóstico que descubrió mientras se preparaba para una operación
Reyes contó que inicialmente se encontraba preparándose para someterse a una cirugía de manga gástrica debido al cansancio que experimentaba.
Ir a la siguiente nota“Se me metió en la cabeza que me quería hacer una manga gástrica porque me cansaba mucho. Tenía la fecha de cirugía hasta que en una ecografía apareció una pelota. El cirujano pensó que era un adenoma y me dijo que el 1% de estas cosas pueden ser cáncer”, relató a LUN.
Después de realizarse una resonancia, consultar con un hepatólogo, someterse a un PET y posteriormente a una biopsia, recibió el diagnóstico de un tumor en el hígado.
Según contó al medio citado, en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile le indicaron un tratamiento compuesto por ocho quimioterapias con inmunoterapia. Cada ciclo, señaló, tiene un costo aproximado de $12 millones, además de los dos años posteriores de inmunoterapia.
Su encuentro con “Carlita de TikTok”
Ante la necesidad de conseguir recursos para enfrentar el tratamiento, Reyes comenzó a buscar distintas alternativas para dar a conocer su situación. Una de ellas ocurrió durante un show de Carla Inostroza, conocida como “Carlita de TikTok”, instancia a la que asistió y donde decidió contarle personalmente lo que estaba viviendo.
La fonoaudióloga relató que primero contó una historia relacionada con un romance del pasado y, después de generar risas entre los asistentes, explicó el verdadero motivo de su presencia en el lugar.
“Me tocó su historia porque Karina empezó hablando de una experiencia y la contaba con mucha risa. Y después relató su situación y empaticé demasiado por sus hijas. Ella lo único que quiere es estar bien para sus niñas, salir adelante y tener una buena calidad de vida. Hago un llamado a ayudarla. Le di todo mi apoyo en redes sociales y ahora tiene una comunidad muy grande que está dispuesta a ayudarla y eso me hace muy feliz”, afirmó Carla Inostroza, según LUN.
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Tras la difusión de su historia en redes sociales, la cuenta creada para apoyarla, @todosxkarina, superó los 23 mil seguidores en menos de una semana. Además, distintas personas comenzaron a acercarse para colaborar con la campaña.
“Me voy a sanar”
Reyes asegura que decidió enfrentar el diagnóstico manteniendo una actitud activa y buscando distintas formas de conseguir los recursos que necesita.
“Pensé yo no me voy a morir y no me voy a quedar quieta. Hice mil cosas, y pensé en la Carlita. Ahí supe que tenía un show en un lugar que es pequeño, me senté bien adelante, conté una historia de mi vida y luego ella tuvo toda la paciencia del mundo para escucharme y hacer este milagro de sumar seguidores. Y aparte de mandarme mensajes bonitos, la gente me pregunta qué necesito, me ofrecen premios para rifas, bingos y me han depositado”, relató.
La profesional también contó que ha recibido distintas muestras de apoyo y que incluso le han ofrecido espacios para realizar actividades destinadas a reunir dinero.
“Hace cinco años me habría tirado al suelo a llorar, pero voy a hacer una y mil cosas porque lo único que quiero es ver a mis hijas crecer. Me voy a sanar y, cuando me sane, voy a ayudar a más gente”, aseguró.
Reyes es madre de Florencia, de 8 años, y Rafaela, de 5, y afirma que ellas son una de sus principales motivaciones para seguir adelante.
“Este cáncer no me va a parar. Quiero que se haga una ley rápida para enfermedades catastróficas que afectan a familias que tienen niños chicos. Yo quiero ver crecer, reír y casarse a mis hijas, quiero que me llamen del colegio cuando estén en la enseñanza media porque hicieron la cimarra. Eso es lo que mueve. Mis hijas y los chiquitos de mi trabajo. Me levanto con el cuerpo adolorido, pero en mi trabajo me paro y digo: aquí la tía juega con sus pacientes”, concluyó.
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