Le arrancaron las uñas: Madre clama a gritos a Delcy Rodríguez que excarcele a los presos políticos de Venezuela

Zoraida González se ahoga en llanto cada vez que describe las torturas y vejaciones que han sufrido su hijo y su nuera luego de ser arrestados en 2018 por su supuesta vinculación con un atentado con drones contra el depuesto presidente Nicolás Maduro.

Esta pensionada de 64 años vive en Barquisimeto, estado Lara y viajó cinco horas por tierra a Caracas para sumarse a una protesta organizada por estudiantes por la muerte de presos políticos bajo custodia del Estado y decenas de desapariciones forzadas.

Tanto José Miguel Estrada como Yanín Pernía Coronel fueron acusados luego que el expresidente venezolano Nicolás Maduro sufriera un fallido atentado con drones cuando daba un discurso en una tarima en Caracas el 4 de agosto de 2018.

Un centro de torturas

“¡Delcy, libera!”, gritó repetidamente Zoraida González durante una manifestación organizada por estudiantes universitarios para visibilizar el drama de los presos políticos en Venezuela.

Luego de la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero Delcy Rodríguez asumió el poder de forma interina. Entre las decisiones que ha tomado desde entonces figuran la promulgación de una ley de amnistía para liberar a presos políticos.

El hijo de Zoraida está preso en el Rodeo I, una cárcel a las afueras de Caracas que organizaciones defensoras de derechos humanos califican como “un centro de torturas”.

Fue precisamente en esa cárcel donde se llevaron en enero de 2025 al comerciante caraqueño Víctor Hugo Quero Navas, cuya muerte fue notificada por el régimen venezolano el 7 de mayo de 2026, casi un año después de que ocurriera.

La madre de Quero, Carmen Teresa Navas, de 81 años, nunca paró de buscarlo durante 16 meses. Aún así el gobierno lo enterró en julio de 2025 sin avisarle a la familia al argumentar que el detenido no había presentado datos de sus parientes.

¿Cómo perdonar?

Zoradia, desesperada, asegura que a su hijo “le arrancaron las uñas”.

A él “le metían bolsas con insecticida, le metían su cara en la poceta llena de excrementos”, denunció.

Mi hijo ahorita está hipertenso, sufre de las rodillas y le cuesta orinar, tiene que estar tomando diurético de tantos golpes que le dieron. ¿Cómo olvidar? ¿Cómo dice Jorge Rodríguez que olvidemos? No podemos”, lamentó Zoraida.

Aseguró además que a su nuera la han violado en al menos 30 oportunidades durante los más de siete años que ha estado presa.

“A ella la violaron 30 custodios, ¿Cómo olvidar? ¿Cómo perdonar? Y ellos dicen que olvidemos ¡No se puede olvidar! ¡No podemos olvidar!”, exclamó en alusión a un proceso de amnistía impulsado por la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.

“A ella la violaron delante de él, ¿Cómo olvidar? ¿Cómo curar esta herida?”, se preguntó mientras agitaba con sus brazos afiches con fotografías de sus familiares.

Además, “le metían electricidad en sus pezones, la mojaban y le metían electricidad. ¿Cómo olvidar, como dice Jorge Rodríguez que olvidemos? Le pido a Donald Trump que nos libere de una vez por todas, que los libere”.

Ley de amnistía deficiente

La ley de amnistía fue promulgada por el Parlamento el pasado 19 de febrero, poco más de mes y medio después de la captura de Nicolás Maduro durante una incursión militar estadounidense.

Human Rights Watch divulgó este miércoles 13 de mayo un informe donde da cuenta de las deficiencias de la ley de amnistía.

“La ley tiene el presunto objetivo de ayudar a Venezuela a salir de los años de represión política que caracterizaron al gobierno del expresidente Nicolás Maduro”, indica esta ONG.

“Las autoridades venezolanas afirman que más de 8.600 personas, incluidas más de 300 que estaban privadas de libertad, se han beneficiado de la ley, aunque no han proporcionado una lista de beneficiarios”, agrega.

Al menos 457 presos políticos siguen tras las rejas, según Foro Penal.

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