EXCLUSIVO | Sin escuchas ni fecha exacta: La historia no contada del supuesto plan del "Indio Juan" contra el alcalde White
- Por Leslie Ayala | Mega Investiga
Este jueves 17 de septiembre, el Presidente José Antonio Kast llegará hasta San Bernardo para acompañar al alcalde Christopher White en el desfile y acto ecuménico de Fiestas Patrias.
La decisión del Mandatario fue anunciada como una señal frente al crimen organizado: el propio White aseguró públicamente que ese día se intentaría ejecutar un plan para asesinarlo y que la fecha le había sido comunicada por la Fiscalía.
“Ahí voy a estar el 17 de septiembre, tanto en el desfile como en el acto ecuménico”, confirmó Kast después de reunirse con el alcalde y aceptar su invitación.
Ir a la siguiente notaEl encuentro tiene, además, un fuerte componente político. White milita en el Partido Socialista y durante los primeros meses del gobierno fue uno de los críticos más duros de Kast en materia de seguridad.
En junio, ambos protagonizaron una áspera controversia luego de que el alcalde pidiera desplegar a las Fuerzas Armadas para resguardar infraestructura crítica. Kast calificó de “populistas” ese tipo de propuestas y White respondió que las palabras del Presidente eran “desafortunadas” y que ese tipo de declaraciones “nos separan”.
“No sé quién está haciendo populismo”, replicó entonces el jefe comunal, según consignó Radio Bío Bío.
Tres meses después, ambos aparecerán juntos en la fecha que públicamente quedó instalada como el día escogido por el “Indio Juan” para asesinar al alcalde.
Sin embargo, antecedentes recabados por Mega Investiga muestran que el supuesto plan nunca tuvo ese nivel de precisión.
¿Qué pasó?
Fuentes del caso aseguran a Mega Investiga que no existían escuchas telefónicas sobre un atentado contra White. Tampoco una fecha definida para ejecutarlo, un lugar escogido, sicarios identificados o una emboscada preparada para el desfile del 17 de septiembre.
La alerta provenía de información residual aportada por una fuente confiable del mundo del hampa, quien aseguró haber oído que un grupo de sujetos pretendía reunirse el lunes 14 de septiembre para comenzar a planificar una eventual agresión contra el alcalde durante Fiestas Patrias.
Esa reunión nunca pudo ser vigilada. La divulgación anticipada del antecedente frustró los seguimientos, escuchas y restantes diligencias que las policías esperaban desplegar para determinar si el plan verdaderamente existía.
Una fuente confiable del mundo del hampa
El antecedente surgió mientras la Fiscalía Metropolitana Occidente y la Policía de Investigaciones buscaban a Juan Abdón Flores Valenzuela, conocido como el “Indio Juan”.
Flores permanecía prófugo desde el 25 de febrero, cuando escapó de la ex Penitenciaría junto a Tomás González Quezada, alias “el Pelao”. Ambos salieron del recinto con vestimentas que aparentaban ser uniformes de Gendarmería.
Durante los 188 días que se extendió su búsqueda, los investigadores trabajaron con distintas fuentes para reconstruir los movimientos y redes de apoyo de los fugitivos.
En ese contexto, una hombre considerado como “una fuente confiable” ligada al mundo del hampa dio cuenta de conversaciones sobre una posible agresión contra White. De acuerdo con fuentes del caso, anteriormente dicho sujeto había proporcionado antecedentes que resultaron efectivos y nunca había fallado en sus aportes.
Ese historial hizo que la nueva advertencia fuera considerada creíble. Sin embargo, seguía siendo información que debía corroborarse.
En esta arista no existía una escucha telefónica, un audio ni una conversación interceptada directamente por los investigadores. Tampoco había una segunda fuente independiente que confirmara los detalles.
Lo que existía era el relato de una fuente humana confiable que decía haber escuchado que se preparaba “algo” contra White durante las celebraciones de Fiestas Patrias.
Las versiones conocidas por los investigadores ni siquiera hablaban exclusivamente de asesinarlo. Una de ellas apuntaba a la posibilidad de dispararle en las piernas.
Primero se informó a Carabineros
Aunque los antecedentes eran preliminares, el fiscal regional Metropolitano Occidente, Marcos Pastén, y su equipo de San Bernardo, decidió no correr ningún riesgo con la seguridad del alcalde.
La primera comunicación se realizó con Carabineros. La instrucción fue reforzar a los funcionarios del Departamento de Protección de Personas Importantes, conocidos como PPI, que ya escoltaban a White debido a amenazas anteriores.
El alcalde contaba con protección policial antes de que apareciera esta nueva advertencia. Por lo tanto, no se trató de crear un dispositivo desde cero, sino de intensificar las medidas que se encontraban vigentes. Eso se hizo, e incluso se cambió de policías y actualmente los escoltas del jefe comunal son de la PDI.
Solo después de coordinar ese reforzamiento se informó personalmente a White.
La conversación se produjo cuando la detención del “Indio Juan” era inminente. Los equipos investigadores ya habían identificado los posibles puntos en los que podía ser capturado y desarrollaban las últimas diligencias para concretar el procedimiento.
De hecho, la misma fuente había entregado pistas sobre los sectores en los que se estaba moviendo el “Indio Juan”. También advirtió que, según se comentaba en círculos delictuales, el prófugo pretendía disputar el control del territorio que había quedado disponible tras la detención del “Cojo César” y parte de su banda.
Según fuentes que conocieron la comunicación con White, al alcalde se le explicó que se trataba de información todavía no corroborada, pero suficientemente seria para reforzar su seguridad.
También se le pidió expresamente mantener la conversación bajo reserva. Había otros sujetos que podían estar relacionados con la amenaza y divulgar el antecedente podía alertarlos.
El verdadero significado del 14 de septiembre
Uno de los pocos datos concretos aportados por la fuente era una eventual reunión fijada para el lunes 14 de septiembre.
Según su relato, ese día las personas presuntamente vinculadas con la amenaza se encontrarían en un lugar todavía desconocido para comenzar a definir los detalles de una posible acción contra White durante Fiestas Patrias.
El 14, por lo tanto, no era la fecha escogida para atacar al alcalde. Era el día en que supuestamente se comenzaría a planificar la agresión.
Para los investigadores, esa cita representaba una oportunidad para comprobar el antecedente. Las policías esperaban identificar a sus asistentes, seguir sus desplazamientos, establecer sus vínculos y solicitar las interceptaciones telefónicas necesarias.
El objetivo era pasar de un antecedente entregado por una fuente humana a evidencia obtenida mediante técnicas investigativas formales. Pero ese operativo nunca pudo realizarse.
La información llega a la opinión pública
De acuerdo con fuentes del caso, la advertencia fue compartida con White bajo estricta reserva y dentro de un círculo muy acotado.
Sin embargo, pocas horas después, un periodista llamó directamente a uno de los responsables de la investigación para preguntarle si el “Indio Juan” preparaba un atentado contra el alcalde.
La consulta causó sorpresa porque la información no había sido comunicada públicamente. Desde la Fiscalía Metropolitana Occidente se pidió expresamente que no fuera divulgada, debido a que todavía existían diligencias pendientes.
A la mañana siguiente, otro medio ya contaba con declaraciones del propio White sobre la amenaza.
Fuentes vinculadas con las pesquisas sostienen que el alcalde o alguna persona de su entorno habría entregado el antecedente a la prensa. No ha sido posible establecer quién lo hizo, pero los investigadores afirman que la información salió del reducido grupo al que se le había comunicado para resguardar la seguridad del jefe comunal.
Desde el entorno del jefe comunal sostienen que todo sería al revés, que él mismo se sorprendió que todo estuviera en conocimiento de la prensa y que decidió confirmar la información, ya que ya había trascendido. Sin embargo, todo esto tuvo consecuencias operativas.
Las policías ya no pudieron ejecutar los seguimientos, vigilancias y futuras interceptaciones que habían planificado en torno a la eventual reunión del 14 de septiembre. Los posibles participantes sabían que las autoridades habían sido alertadas y que el caso tenía exposición pública.
“Se quemaron las diligencias”, resume una fuente conocedora del operativo.
La investigación perdió así la posibilidad de comprobar, mediante evidencia independiente, cuánto había de verdadero en la información entregada por la fuente.
La declaración que no mencionó a White
La noche del 31 de agosto, después de la recaptura del “Indio Juan” en la población La Bandera, el fiscal regional Metropolitano Occidente, Marcos Pastén, llegó hasta dependencias de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales de la PDI.
“Esta es una respuesta del Estado, que ha sido sólida y muy técnicamente sustentada”, declaró el persecutor, quien destacó el trabajo conjunto de la policía civil y Gendarmería.
Pastén explicó que desde la fuga se había conformado una fuerza de tarea que trabajó “sigilosamente” y “reservadamente” para reconstruir los circuitos utilizados por los prófugos.
También habló de las vigilancias, la revisión de cámaras, los falsos uniformes de Gendarmería y la búsqueda de posibles colaboradores externos.
No mencionó a Christopher White ni un plan para asesinarlo.
Aunque ya conocía la alerta, el fiscal mantuvo silencio porque todavía existían diligencias destinadas a identificar a otros eventuales involucrados y establecer si la información proporcionada por la fuente era efectiva.
Al día siguiente, tras el control de detención, Pastén se limitó a confirmar que existía una investigación en curso y evitó entregar detalles por su carácter reservado.
El “Indio Juan” tampoco fue formalizado por amenazar al alcalde ni por preparar su asesinato. La audiencia tuvo como único objetivo controlar su detención y disponer su reingreso a prisión para que continuara cumpliendo el presidio perpetuo calificado impuesto por femicidio.
A esa altura, solo existía ese antecedente: una fuente confiable del mundo del hampa había alertado sobre un supuesto plan, pero la Fiscalía y el OS7 necesitaban desarrollar seguimientos, vigilancias e interceptaciones para corroborarlo e identificar a sus eventuales participantes.
Un plan que adquirió autor, fecha y escenario
Tras la filtración, la historia comenzó a sumar detalles que no estaban contenidos en la información original.
Se afirmó que el “Indio Juan” había planificado asesinar a White; que el ataque se ejecutaría el 17 de septiembre; que se realizaría durante el desfile comunal; que existían escuchas telefónicas que acreditaban el complot, y que la detención del prófugo había frustrado el crimen.
Ninguno de esos elementos había sido corroborado.
“No había una fecha exacta ni escuchas sobre el alcalde”, asegura una fuente que conoció las diligencias. “La información era que se reunirían el 14 para planificar algo durante Fiestas Patrias”.
La expresión “Fiestas Patrias” tampoco apuntaba a una jornada específica. Podía referirse a las actividades del 17, los feriados del 18 y 19 o al resto del fin de semana de celebraciones.
Pese a ello, el 17 quedó instalado como la fecha precisa del atentado.
El propio White declaró posteriormente que la Fiscalía le había informado sobre “el intento de ejecución que tiene fecha 17 de septiembre”. También sostuvo que evaluó renunciar y aseguró que el crimen organizado podía pasar de las amenazas contra autoridades locales a atentados contra parlamentarios o incluso contra el Presidente, según consignó La Tercera.
La reacción del Estado
La versión de un atentado fijado para el desfile provocó una reacción política e institucional de gran magnitud.
White sufrió una crisis de salud, recibió visitas de autoridades y se reforzó su protección policial. La Comisión de Seguridad del Senado sesionó en San Bernardo y distintos sectores plantearon que el caso marcaba un punto de inflexión en la expansión del crimen organizado.
Kast visitó personalmente al jefe comunal y declaró que lo ocurrido marcaba “un antes y un después”. Posteriormente aceptó acompañarlo el 17 de septiembre, luego de que White lo invitara a estar presente en el supuesto día del atentado.
La escena mostrará juntos a dos dirigentes que hasta hace pocas semanas sostenían una dura disputa pública sobre la política de seguridad: un Presidente republicano y un alcalde socialista que lo había acusado de encerrarse en “trincheras” y adoptar posturas que impedían construir acuerdos.
Ahora se encontrarán unidos por una amenaza cuya existencia debía ser investigada, pero cuyos detalles públicos excedieron ampliamente los antecedentes que manejaban la Fiscalía y las policías.
La advertencia sí debía tomarse en serio
Las fuentes consultadas aclaran que la ausencia de escuchas o de una fecha precisa no significa que la alerta fuera falsa ni que la Fiscalía pudiera ignorarla.
El historial de la fuente obligaba a considerar seriamente la advertencia. Frente a la posibilidad de que una autoridad estuviera en riesgo, correspondía informar a Carabineros, reforzar a sus PPI y advertir al alcalde.
La diferencia está entre una alerta creíble y un plan criminal acreditado.
La Fiscalía debía comprobar quiénes se reunirían el 14 de septiembre, qué relación tenían con el “Indio Juan”, qué pretendían hacer y si realmente existía la intención de atacar a White.
Pero las diligencias preparadas para responder esas preguntas quedaron frustradas después de que la información reservada llegara a los medios.
El comunicado oficial del Ministerio Público fue mucho más cauteloso que la versión que terminó imponiéndose. La Fiscalía informó que investigaba amenazas, que White había sido advertido “oportuna y personalmente” y que se había reforzado su seguridad.
No habló del 17 de septiembre, de escuchas telefónicas ni de un plan acabado para asesinarlo.
Lo que comenzó como información residual sobre una eventual reunión para planificar “algo” durante Fiestas Patrias terminó convertido públicamente en un atentado con autor, fecha y escenario.
Consultado por estos antecedentes, la Fiscalía Occidente declinó referirse al caso por estar bajo reserva.
Este jueves, el Presidente llegará hasta San Bernardo para acompañar a White en el día que supuestamente había sido escogido para ejecutarlo. Mientras tanto, la investigación que debía comprobar si ese plan realmente existía perdió su principal oportunidad de reunir evidencia debido a la difusión anticipada de sus antecedentes.
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