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Puente Chacao: ¿Cuánto costaría el peaje para cruzar hacia Chiloé?

¿Qué pasó?

El Puente Chacao entra en una etapa determinante de su construcción y el Ministerio de Obras Públicas (MOP) ya prepara el modelo que permitirá administrar y mantener la megaestructura una vez que esté terminada.

La futura operación contempla un sistema de monitoreo permanente mediante sensores, destinado a enfrentar algunos de los principales desafíos de una infraestructura de estas características, entre ellos la corrosión provocada por la salinidad, el comportamiento aerodinámico del tablero y la tensión de los cables que sostendrán el puente.

La decisión responde también a una realidad reconocida por el MOP: Chile no cuenta con experiencia previa en la operación y el mantenimiento de un puente de estas dimensiones, por lo que será necesario recurrir a especialistas internacionales para asegurar su funcionamiento y conservación durante las próximas décadas.

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Alta ingeniería y monitoreo continuo

El modelo que prepara el MOP busca alejarse de la gestión y operación tradicionales de este tipo de infraestructura. El objetivo es contar con un sistema de vigilancia permanente que permita detectar eventuales problemas y anticiparse a situaciones que puedan comprometer la seguridad o funcionamiento del puente.

Entre las variables que serán monitoreadas se encuentran la corrosión salina, la tensión de los cables maestros de acero, el comportamiento aerodinámico del tablero central ante temporales y la inspección continua de los gigantescos macizos de anclaje subterráneos.

Además, el sistema considera un rol activo del operador técnico, que deberá tomar decisiones críticas en tiempo real frente a situaciones como protocolos de restricción de carga o cierres preventivos ante contingencias climáticas severas.

Una operación que requerirá especialistas internacionales

De acuerdo con la estrategia desarrollada por el MOP, la incorporación de personal altamente calificado será fundamental para enfrentar la etapa operativa.

Durante la construcción ya se recurrió a empresas con experiencia directa en proyectos de gran complejidad. Para las labores técnicas más especializadas se contempló la participación de compañías como Sichuan Road and Bridge Group, debido a sus antecedentes en grandes obras de infraestructura.

El desafío ahora es trasladar ese conocimiento a la etapa de operación y mantenimiento. Por eso, el Ministerio apunta a incorporar contratistas de nivel internacional, que puedan trabajar junto a firmas chilenas y permitan desarrollar capacidades locales para gestionar una infraestructura inédita en el país.

Un contrato independiente del peaje

Uno de los aspectos que marcará el futuro modelo es que la operación técnica del puente será independiente de su sistema de recaudación vial.

La administración del tránsito formará parte de la concesión Chacao-Chonchi, mientras que la operación de la megaestructura será abordada mediante un esquema específico de alta ingeniería.

Esto permitirá separar las labores relacionadas con la conservación y el monitoreo del puente de aquellas asociadas al cobro de peajes.

Tarifas de referencia podrían superar los $10.000

En paralelo, desde el sector se proyectan tarifas referenciales de entre $10.000 y $14.200 para vehículos livianos, dependiendo de la temporada.

Para la temporada alta se estima un valor cercano a los $14.000, mientras que el esquema comercial de peajes se mantendría separado del contrato de alta ingeniería destinado a preservar y operar la megaestructura.

La magnitud del proyecto —un puente de aproximadamente 2,7 kilómetros de extensión, expuesto a corrientes marinas extremas y ráfagas de viento de hasta 200 km/h— convierte su conservación en uno de los principales desafíos técnicos una vez que la obra entre en funcionamiento.

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