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Los $35 millones de Matus, la pensión de $90 millones de Vidal y el dispensario: La otra escucha que complica a Camilo Huerta

Una inversión estimada en $35 millones, transferencias que ya sumarían cerca de $20 millones y una disputa por las utilidades del local de Dispensario Nacional de Chicureo.

Esos son algunos de los antecedentes que aparecen en una nueva escucha telefónica analizada por el OS-7 de Carabineros y que involucra directamente a Camilo Huerta.

Mega Investiga accedió al análisis policial de esa comunicación, en la que Huerta conversa con una persona a la que identifica como “Rodrigo” y que, según la interpretación de los investigadores, sería abogado.

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La conversación gira inicialmente en torno a la separación de Huerta con Marité Matus, exesposa del futbolista Arturo Vidal, pero rápidamente el contacto deriva hacia un tema que hoy resulta especialmente relevante para la investigación penal que enfrenta el exchico reality: la propiedad, financiamiento y utilidades del Dispensario Nacional de Chicureo.

Este martes Huerta y otras 70 personas serán formalizados por asociación ilícita para el tráfico de marihuana, además de lavado de activos.

Según dejó consignado el OS-7 en el expediente judicial, el conflicto entre Huerta y Matus -tal como lo deslizó después el exchico reality en una entrevista en Primer Plano-, estaría precisamente relacionado con ese establecimiento.

“Hablan temas relacionado al Dispensario, donde está un conflicto con el local (Dispensario Chicureo)”, señala el análisis policial.

La escucha agrega un dato sobre el origen de los recursos utilizados para poner en marcha el negocio.

Según lo que Huerta habría explicado en la conversación, Matus le prestó dinero para financiar el establecimiento y él posteriormente debía devolverlo con intereses.

El análisis del OS-7 señala que durante el diálogo se sostiene que “la mujer le prestó el dinero y que Camilo Huerta se la iba a devolver pero con intereses”.

“Está a nombre de Camilo”

La conversación también aborda quién aparecía formalmente detrás del establecimiento.

Y en ese punto el informe policial es explícito.

Según la interpretación de los investigadores, durante el diálogo se afirma que “el dispensario está a nombre de Camilo, las boletas igual”.

El antecedente adquiere relevancia porque la Fiscalía ya sitúa a Huerta como encargado y operador del local de Dispensario Nacional de Chicureo y sostiene que intervino directamente en su administración, gestión comercial y utilidades.

Esta nueva escucha, en cambio, permite conocer una conversación privada en la que el propio Huerta aborda aspectos económicos y patrimoniales asociados al negocio.

El diálogo también menciona las diferencias que mantenía con Matus respecto del establecimiento.

Según el análisis realizado por el OS7, Huerta asegura que las utilidades del local debían ser destinadas en parte a ella, aunque los recursos no siempre resultaban suficientes.

El documento policial resume que “el local y sus utilidades eran para pasarle ella pero no le alcanzaba muchas veces”.

“Con el local le va muy bien”

Uno de los pasajes de mayor interés para los investigadores está relacionado con el desempeño económico del dispensario.

De acuerdo con la interpretación de la escucha, Huerta manifiesta que el establecimiento estaba funcionando favorablemente.

El informe lo consigna de esta manera: “Dice que con el local le va muy bien y piensa quedarse con este negocio”.

La frase cobra especial importancia dentro de la investigación, porque coincide con otras interceptaciones conocidas por Mega Investiga en las que Huerta aparece hablando de la posibilidad de continuar desarrollando el negocio del dispensario e incluso crear una nueva empresa.

En una llamada distinta, registrada en agosto de 2025, Huerta había conversado con Gino Athens sobre “continuar con el negocio del Dispensario” y la posibilidad de “crear una empresa real ya que conoce el giro”.

La nueva escucha incorpora ahora otro elemento: el interés económico que Huerta atribuía personalmente al local de Chicureo.

“Él ha hecho todo por el local”

Durante la conversación, Huerta también habría descrito las gestiones que realizó personalmente para sacar adelante el establecimiento.

Según dejó consignado el OS7, el exchico reality afirma que fue él quien realizó las principales diligencias relacionadas con el funcionamiento del local.

“Camilo dice que él ha hecho todo por el local, ha ido a la Municipalidad, se ha juntado con la gente”, señala el informe.

La referencia resulta relevante para la tesis de Fiscalía porque vuelve a ubicar a Huerta en una posición activa respecto del dispensario.

No solo aparece hablando de sus utilidades o de su eventual propiedad, sino también de gestiones realizadas ante autoridades municipales y terceros para permitir su funcionamiento.

Los investigadores ya habían concluido, a partir de otras interceptaciones, que Huerta desempeñaba funciones de administración y operación en la sede de Chicureo.

En una escucha anterior incluso aparece conversando sobre qué hacer frente a una eventual fiscalización de Carabineros y la falta de patente u otra documentación del establecimiento.

Los $20 millones

La conversación también entrega cifras.

Según el análisis policial, Huerta realiza un cálculo respecto de los montos que habría entregado a Matus.

El OS7 consigna que, según sus propias cuentas, habría transferido primero $2 millones, luego $4 millones y posteriormente dos pagos de $6 millones.

El análisis resume:

“Según sus cuentas le ha pasado de dos millones, cuatro millones después 6 y 6 más y ya va en 20 millones”.

La conversación pone esos montos en relación con la inversión realizada en el establecimiento.

Según el mismo registro: “La inversión es de 35 millones”.

La interpretación policial concluye que el eje central del diálogo era precisamente la disputa económica generada alrededor del negocio.

“En resumen la discusión es por las utilidades del dispensario”, señala el documento.

Los $90 millones de Arturo Vidal

En medio de la discusión por las utilidades del dispensario, la conversación deriva hacia la situación económica de Marité Matus y su relación anterior con Arturo Vidal.

Según la interpretación realizada por el OS7, Huerta sostiene durante la llamada que Matus tendría dificultades para obtener recursos después de su separación del futbolista.

El informe policial consigna que en la conversación surge que Matus “no tiene de dónde sacar dinero”, y agrega el motivo que habría entregado Huerta: “cuando se separó del Vidal este le cesó la pensión que eran 90 millones por un año”.

La afirmación corresponde a lo señalado por Huerta en una conversación telefónica interceptada y posteriormente interpretada por el OS7. No constituye, por sí misma, una acreditación de que Vidal efectivamente haya pagado ese monto ni de las condiciones bajo las cuales eventualmente lo hizo.

Es precisamente en ese contexto económico que Huerta, según el análisis policial, aborda las utilidades que generaba el Dispensario Nacional de Chicureo. El informe señala que “el local y sus utilidades eran para pasarle ella”, aunque agrega que muchas veces el dinero “no le alcanzaba” porque, según habría afirmado Huerta, Matus “solo quería dinero”.

Luego vienen las cifras que Huerta habría sacado durante la propia conversación: según sus cuentas, ya le había entregado primero $2 millones, luego $4 millones y posteriormente otros dos pagos de $6 millones, totalizando cerca de $20 millones, frente a una inversión inicial que cifra en $35 millones.

Y hay una frase especialmente relevante para la investigación: el OS7 consigna que Huerta asegura que “con el local le va muy bien y piensa quedarse con este negocio”.

Una nueva pieza sobre el rol de Huerta

El valor investigativo de esta escucha está principalmente en otro punto.

Hasta ahora, los antecedentes reunidos por Fiscalía ya situaban a Camilo Huerta como administrador del Dispensario Nacional de Chicureo.

Las interceptaciones conocidas por Mega Investiga muestran además que hablaba con vendedores respecto de productos y precios, conocía las variedades de cannabis disponibles, daba instrucciones sobre su registro y discutía cómo reaccionar ante posibles fiscalizaciones.

El análisis financiero sumó otro elemento: DN Medcorp transfirió $51.266.785 a Grünwald SpA, sociedad constituida y administrada por Huerta.

Esta nueva conversación agrega ahora una dimensión patrimonial mucho más directa.

Según la interpretación del OS7, Huerta habla del dispensario como un establecimiento que estaba a su nombre, aborda una inversión por $35 millones, detalla pagos por aproximadamente $20 millones, asegura que realizó personalmente gestiones para sacar adelante el local y reconoce que el negocio estaba generando buenos resultados.

“Con el local le va muy bien y piensa quedarse con este negocio”, consignaron los investigadores.

Para el Ministerio Público, la imputación contra Huerta descansa precisamente en su supuesto rol dentro de Dispensario Nacional, las utilidades obtenidas a partir de esa actividad y los movimientos financieros vinculados con las sociedades investigadas.

La escucha conocida ahora por Mega Investiga incorpora una nueva pieza a ese escenario: una conversación en la que el propio Huerta, según el análisis realizado por el OS7, habla de cuánto costó el negocio, cuánto dinero habría entregado y quién controlaba las utilidades del dispensario de Chicureo.

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