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Google alerta uso de IA por parte de ciberdelincuentes y expertos advierten nueva generación de ataques digitales

La inteligencia artificial está transformando el escenario de la ciberseguridad global. Según una reciente advertencia del Google Threat Intelligence Group (GTIG), diversos grupos de ciberdelincuentes ya están utilizando herramientas basadas en IA para detectar vulnerabilidades, automatizar ataques y desarrollar campañas de phishing cada vez más sofisticadas.

El reporte identificó el uso de modelos generativos para apoyar el reconocimiento de sistemas, la creación de malware y la ejecución de ataques que se adaptan dinámicamente a los entornos que buscan vulnerar. Para Patricio Campos, CEO de Resility, este fenómeno marca un punto de inflexión, ya que “la IA está reduciendo considerablemente las barreras de entrada al cibercrimen”.

Una amenaza presente, no futura

La probabilidad de enfrentar este tipo de ataques es una certeza actual. La advertencia de Google no es una proyección, sino la constatación de una actividad en curso por parte de ciberdelincuentes. La situación ha modificado la propia naturaleza del riesgo. Como concluye el especialista en ciberseguridad e IA, Patricio Campos, “la pregunta ya no es si ocurrirá un ataque, sino cuán preparada está la organización para resistirlo y recuperarse rápidamente”.

El daño: fraudes más creíbles y ataques adaptables

La severidad de esta nueva generación de ataques radica en su sofisticación y capacidad de persuasión. Uno de los principales cambios se observa en la evolución de los fraudes digitales, donde los contenidos generados por IA son cada vez más convincentes.

“Las señales tradicionales que permitían detectar correos o mensajes fraudulentos están desapareciendo. Los atacantes hoy pueden crear comunicaciones altamente creíbles y personalizadas, dificultando mucho más su identificación”, explica Campos. Esto se suma a la capacidad de los ataques para adaptarse en tiempo real a las defensas que encuentran.

Quién está en la mira: el factor humano y las empresas

El principal blanco y, a la vez, el mayor desafío, sigue siendo el factor humano. Un colaborador puede enfrentarse a comunicaciones fraudulentas generadas con IA “que son extremadamente difíciles de distinguir de una interacción legítima”.

Además, las propias organizaciones se ponen en riesgo. Según Campos, “muchas organizaciones están incorporando IA sin protocolos de seguridad definidos, lo que puede abrir nuevas brechas de exposición de datos e información sensible”.

Cómo mitigar el riesgo: una estrategia dinámica

Frente a este escenario, es imperativo replantear las estrategias de ciberseguridad. El especialista sostiene que “la lógica tradicional basada únicamente en antivirus o controles perimetrales ya no es suficiente”. La mitigación requiere avanzar hacia modelos más dinámicos y preventivos, fortaleciendo “capacidades de monitoreo continuo, detección temprana y respuesta rápida frente a incidentes”.

La capacitación permanente de los equipos es clave, así como establecer políticas internas claras sobre el uso de herramientas de IA. En definitiva, la ciberseguridad deja de ser un desafío meramente tecnológico para convertirse en un pilar estratégico, donde la “ciberresiliencia es parte de la continuidad operacional”.

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