Búsqueda de concejala de Villa Alegre: Qué cambia en la investigación y qué dudas genera el hallazgo de la patente de su vehículo

¿Qué pasó?

Si una persona sale de su casa con su auto y nunca más regresa, algunas de las preguntas que surgen son: ¿Si alguien le hizo algo, dónde escondió el vehículo? ¿Si tuvo un accidente, qué pasó con el automóvil? Ese aspecto es uno de los que más ha llamado la atención sobre la desaparición de la concejala de Villa Alegre María Ignacia González.

Hasta ahora, la búsqueda se ha concentrado en el sector de La Balsa del río Loncomilla porque esa fue la última ubicación que arrojó el teléfono de María Ignacia. Pero durante casi un año no se encontró ninguna pista en el lugar. Hace unos días esto cambió.

El lunes 11 de mayo se encontró una pieza de metal que estaba sumergida y cubierta de moho y hongos. Se trata de la patente del vehículo de la concejala. Después de tantos meses de trabajos en la zona y sin respuesta, esto parecería ser un avance importante para entender lo que pasó en la noche del 14 al 15 de junio de 2025, cuando se perdió el rastro de la mujer. Sin embargo, sus hijas se preguntan: ¿Qué pasa si encuentran el auto en las profundidades del río Loncomilla, pero su madre no está ahí?

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Lo que cambia tras encontrar la patente

Durante meses, el sector de La Balsa fue revisado una y otra vez. Maquinarias, equipos especiales y distintos operativos pasaron por la zona sin entregar respuestas. Por eso, el hallazgo de la patente delantera del vehículo de María Ignacia González terminó abriendo un nuevo escenario: por primera vez en casi un año apareció una pieza concreta del automóvil de la concejala.

Fue encontrada bajo el agua, con signos de haber permanecido sumergida durante largo tiempo. Ese detalle llevó a retomar los trabajos en el río Loncomilla y a desplegar nuevamente equipos en la zona para intentar aclarar si el vehículo podría estar en el lugar o si hay otra pista que ayude a reconstruir qué ocurrió.

El fiscal regional del Maule, Julio Contardo, explicó: “La patente presenta características de haberse desprendido; por lo tanto, probablemente, y también es una hipótesis, la corrosión, el óxido, hizo su trabajo y la desprendió. No sabemos cuánto tiempo. Presentaba moho, hongos y, por lo tanto, estaba sumergida desde hace tiempo”.

A partir de ese hallazgo, los trabajos volvieron a concentrarse en el sector de La Balsa. “Esto, sin lugar a dudas, es un hallazgo importante y relevante para la investigación”, sostuvo.

Además, afirmó que a raíz de este hallazgo “están trabajando en el lugar buzos de la Policía de Investigaciones y también del GOPE de Carabineros (...) rastreando todo el lugar, tanto en la zona donde trabajó la maquinaria como en el sector sur de La Balsa, porque eventualmente el arrastre se habría traducido en el desplazamiento hacia el norte de la patente”.

Las dudas que mantiene la familia

Aunque para la investigación el hallazgo abrió una nueva línea de trabajo, para la familia las respuestas todavía están lejos. Camila Gallegos, hija de la concejala, relató: “El fiscal junto a su equipo nos confirma también hoy día (martes) que no pueden descartar ninguna hipótesis, ya sea accidente, ya sea que hayan terceras personas involucradas”.

En medio de esa incertidumbre, la familia mantiene cautela respecto al hallazgo. “Que hayan encontrado la patente el día de hoy no nos dice nada y, sobre todo, el equipo que está investigando todavía no tiene ninguna causa de por qué se haya producido esto”, sostuvo Camila.

Javiera Gallegos también expresó sus dudas sobre cuánto podría aportar el automóvil a la búsqueda de respuestas. “Nosotras creemos sí o sí que hubo intervención de terceras personas, y nos duele mucho que hasta el día de hoy no se pueda descartar otra cosa. Entonces, nosotras realmente estamos esperando que la investigación que busca quiénes están detrás de esto pueda decirnos algo, porque nosotras creemos que eso en verdad va a ser lo más concreto, más allá de encontrar el auto”.

Y agregó: “Y si se encuentra el cuerpo, ahí sí se va a poder comprobar que hay participación de terceras personas, pero el auto por sí solo no creo tampoco que pueda tener mucho rastro de algo”.

Por ahora, el hallazgo de la patente reabrió preguntas más que certezas. El teléfono celular, el automóvil y el paradero de María Ignacia González siguen siendo parte de una búsqueda que, 11 meses después, todavía no logra cerrar el misterio de lo ocurrido.