Vehículo hipersónico: así es el cohete de pruebas que nunca llega al espacio y le está costando $190 millones al Pentágono

El Pentágono está invirtiendo 190 millones de dólares en un vehículo hipersónico peculiar: un cohete de pruebas que, a diferencia de los lanzadores tradicionales, nunca llega al espacio.

Se trata del HASTE (Hypersonic Accelerator Suborbital Test Electron), desarrollado por Rocket Lab, cuya función no es colocar satélites en órbita, sino servir como plataforma para ensayar tecnologías que viajan a velocidades superiores a Mach 5, reseña el portal Daily Galaxy.

Este sistema se basa en el cohete Electron, ampliamente utilizado por la compañía, pero modificado para misiones suborbitales, lo que significa que, en lugar de completar el trayecto hacia la órbita terrestre, elimina los componentes necesarios para ese objetivo y reutiliza el resto para alcanzar velocidades hipersónicas en la atmósfera superior.

Así, permite probar cargas útiles en condiciones extremas sin los costos y complejidades de un lanzamiento orbital completo.

El nuevo contrato contempla 20 vuelos en un periodo de cuatro años, lo que convierte a HASTE en la principal plataforma de lanzamiento del programa MACH-TB 2.0, una iniciativa del Departamento de Defensa que busca acelerar el desarrollo de armas y tecnologías hipersónicas.

Rocket Lab

Es importante destacar que, este acuerdo representa además el mayor contrato de lanzamiento adjudicado a Rocket Lab hasta la fecha.

¿Cuáles son los detalles más importantes del sistema HASTE?

  • Flexibilidad: puede transportar hasta 700 kilogramos en trayectorias personalizadas, lo que facilita pruebas aerodinámicas, de materiales o de sensores.
  • Diseño modular: permite adaptar las cargas sin necesidad de rediseñar todo el vehículo, optimizando tiempos y recursos.
  • Enfoque suborbital: también responde a una necesidad estratégica, ya que las pruebas hipersónicas suelen depender de misiles reutilizados o cohetes sonda, opciones limitadas y costosas.

En este sentido, HASTE ofrece una alternativa más frecuente y accesible, integrada en una infraestructura comercial ya operativa.

En un contexto donde las armas hipersónicas representan un desafío creciente por su velocidad y capacidad de maniobra, este cohete se convierte en una herramienta clave para el desarrollo y la validación de tecnologías militares avanzadas.

Todo sobre Estados Unidos

Leer más de