Las propuestas de la Mesa de reactivación laboral: Modificación en cálculo de horas trabajadas y cambio en indemnizaciones
¿Qué pasó?
Chile enfrenta una crisis de empleo que no se veía desde hace casi cinco años. La tasa de desempleo llegó a 9,4% en el trimestre marzo-mayo, una cifra que encendió las alarmas y aceleró la búsqueda de soluciones.
En ese contexto, un grupo de expertos convocado por el gobierno elaboró durante dos meses un paquete de 22 medidas para reactivar el mercado laboral, que ya fue entregado a la cartera del Trabajo.
Las propuestas abarcan desde subsidios al empleo joven hasta cambios en la jornada laboral, pasando por mejoras en el sistema de sala cuna y capacitación. Pero hay una medida que destaca por sobre el resto y que ya genera debate.
Ir a la siguiente nota¿Qué son las 52 semanas y por qué importa?
Hoy en Chile, cuando se habla de jornada laboral, las horas trabajadas se promedian en un período de solo 4 semanas. Eso significa que si una semana trabajas más horas de lo habitual, esa diferencia se nota de inmediato y puede generar problemas legales o de costos para la empresa.
Lo que proponen los expertos es ampliar ese período de cálculo a hasta 52 semanas, es decir, un año completo. ¿Qué cambia con eso en la práctica? Que si una semana trabajas más horas y otra menos, todo se promedia a lo largo del año. El límite absoluto de horas semanales —que hoy es de 52 horas entre ordinarias y extraordinarias— se mantendría igual, pero la forma de contabilizarlas sería mucho más flexible.
En simple: las empresas podrían organizar mejor los turnos según sus necesidades reales, sin infringir la ley, y los trabajadores podrían tener semanas más intensas compensadas con otras más ligeras.
Las otras medidas relevantes del paquete
Más allá de la jornada, el plan contempla otras propuestas concretas que también buscan mover el mercado laboral.
En materia de empleo femenino, se plantea aprobar con urgencia la reforma a Sala Cuna que actualmente está en el Senado. El objetivo es eliminar el llamado "impuesto a la contratación de mujeres", que es el costo extra que hoy enfrentan las empresas con más de 20 trabajadoras para financiar este beneficio. Con la reforma, ese gasto pasaría a ser compartido entre empleadores y el Estado mediante un fondo común.
Para el empleo joven, se propone que el Subsidio Unificado al Empleo (SUE) sea visible para el empleador antes de contratar, de modo que opere como un incentivo real a la contratación y no solo como un beneficio posterior.
En cuanto a los contratos de trabajo, el paquete sugiere evaluar la eliminación gradual de la indemnización por años de servicio —el pago que recibe un trabajador al ser despedido— para reemplazarla por una indemnización a todo evento, financiada con una cotización adicional al Seguro de Cesantía. Esto aplicaría solo a los nuevos contratos.
Reducción de jornada ante crisis: un colchón ante los shocks económicos
Otra propuesta llama la atención por su carácter preventivo. El plan plantea crear un mecanismo de reducción temporal de jornada cuando el país enfrente contracciones económicas severas. En esos casos, empresa y trabajador podrían acordar bajar las horas trabajadas: el empleador pagaría solo las horas efectivas y el Seguro de Cesantía cubriría parte de las horas perdidas. A cambio, la empresa no podría despedir por necesidades de la empresa a los trabajadores cubiertos por el pacto.
Todas estas medidas son propuestas y deberán ser analizadas y decididas por el gobierno antes de traducirse en proyectos de ley o cambios normativos concretos.
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