Rematan dos marcas de comida rápida en Chile: Buscan nuevo dueño
- Por Paula Moreno
¿Qué pasó?
Las reconocidas marcas gastronómicas Pedro, Juan y Diego y Fuente Nicanor serán parte de un proceso de remate que podría marcar un nuevo capítulo para ambos nombres comerciales, ampliamente conocidos en el mercado nacional.
La subasta, organizada por Remates del Río, contempla la venta de los registros marcarios asociados a ambas cadenas, junto con activos vinculados a su identidad comercial.
La operación abre la puerta para que inversionistas, grupos gastronómicos o emprendedores puedan adquirir marcas con alto nivel de reconocimiento entre los consumidores chilenos.
Ir a la siguiente notaPedro, Juan y Diego: una marca con presencia nacional
Dentro del remate, el Lote 10 considera diversas inscripciones marcarias asociadas a Pedro, Juan y Diego, registradas en distintas clases comerciales, además del dominio web vinculado a la marca.
La subasta establece un valor mínimo de $20 millones, cifra a la que se deberá agregar la comisión correspondiente. La venta representa una oportunidad para quienes busquen ingresar al rubro gastronómico utilizando una marca que ya cuenta con posicionamiento y reconocimiento en el mercado chileno.
Especialistas en propiedad intelectual destacan que el valor de una marca consolidada no solo radica en sus registros legales, sino también en la recordación que mantiene entre los consumidores, factor que puede acelerar futuros proyectos comerciales.

Fuente Nicanor también entra en la subasta
Por su parte, el Lote 11 contempla los registros marcarios de Fuente Nicanor, incluyendo distintas variantes de la marca comercial utilizadas históricamente por la cadena.
A diferencia del lote anterior, la adjudicación se realizará bajo la modalidad de mejor postor, por lo que el valor final dependerá del interés que genere entre los participantes del remate.
La posibilidad de adquirir una marca gastronómica ya instalada en la memoria de los consumidores podría despertar el interés de inversionistas que busquen relanzar conceptos conocidos o expandir operaciones dentro del sector gastronómico nacional.

Un remate que podría redefinir el futuro de dos marcas emblemáticas
La subasta de Pedro, Juan y Diego y Fuente Nicanor se produce en un contexto donde las marcas consolidadas continúan siendo activos altamente valorados por empresas e inversionistas. Más allá de la infraestructura o los locales físicos, el reconocimiento de marca puede transformarse en una ventaja competitiva clave para nuevos proyectos.
Con ello, el remate podría definir el destino de dos nombres que forman parte de la historia reciente de la gastronomía chilena y que ahora esperan encontrar un nuevo propietario dispuesto a proyectarlos hacia una nueva etapa.