Así cambió el río Mapocho: De aguas contaminadas al regreso de especies nativas
- Por Paz Morales | AFP
¿Qué pasó?
Más de mil personas corrieron la mañana de este domingo por la ribera del río Mapocho. Hace unos años, esto habría sido impensable debido a sus aguas contaminadas.
El río, de 110 km de longitud, recibió por décadas el 97% de los residuos de Santiago, de más de 6 millones de habitantes.
Era descrito como una cloaca a cielo abierto. Nadie se detenía a mirar sus aguas marrones producto de residuos mineros y quienes lo cruzaban se tapaban la nariz.
Ir a la siguiente notaHoy los habitantes disfrutan de su renacer gracias a un innovador proceso de saneamiento bajo el plan Mapocho Urbano Limpio, que se completó en 2010.
"Para Santiago es un orgullo recuperar algo que estaba muy perdido, pero ahora está impecable", dice jadeante Eulogio Cancino, de 58 años, en la meta de una carrera de 10 km organizada para celebrar la vuelta del río.
Un plan de economía circular
Su descontaminación, una obra público-privada, implicó la construcción de un túnel de 28 km para canalizar las aguas servidas a plantas de tratamiento llamadas "biofactorías".

El agua ya tratada se devuelve al cauce, y sirve para regar cultivos sin peligro de que generen tifus o hepatitis, enfermedades frecuentes cuando se hacía con aguas servidas.
"Usamos todos los residuos para producir gas, alimentar de energía a la planta y los lodos se transforman de fertilizantes en la agricultura", explica Cristian Schwerter, director de planificación e ingeniería de la sanitaria Aguas Andinas.
Por este modelo de economía circular y cero residuos, la ONU premió a Aguas Andinas en la cumbre climática COP-24 en Polonia en 2018.
La biodiversidad a 15 años de la descontaminación del Mapocho
En La Ermita, una pequeña localidad en la cordillera de los Andes donde nace el río, el agrónomo Joaquín Moure destaca la abundancia de nutrientes que tiene el Mapocho, cuyo proyecto de limpieza llevó 12 años y concluyó en 2010.
"Aporta a la diversidad y es un refugio para la naturaleza y el ser humano", dice a la AFP Maoure, de la Fundación Mapocho Vivo.

Luego de su recuperación, en las aguas del Mapocho volvieron a presentarse diversos seres vivos.
Unas 80 especies, endémicas, nativas y exóticas, habitan en torno al río, como el mamífero coipo y las aves garzas cuca y taguas.
Vuelve el bagrecito
Una de las especies que más ha llamado la atención de los expertos es el bagrecito, un pez endémico de apenas unos centímetros y vistosos bigotes, que sólo sobrevive en aguas limpias.
"Tener un pez nativo en un sistema hídrico es una buena noticia" y su retorno indica que "todo lo que da soporte a la vida está en buenas condiciones", dice la bióloga Natalia Sandoval, gerente técnica del Centro de Ecología Aplicada.
Con un bagrecito en la mano, Moure celebra que el Mapocho sea "seguro para él".

Aunque el río fue declarado en enero "Humedal urbano" para reconocer su valor ambiental y protegerlo, hay basura en algunos tramos de sus orillas.
Dado que pasa por 16 comunas, "tiene una administración territorial fragmentada", lo que complica su protección, advierte Margarita Jans, arquitecta de la Universidad Diego Portales.
Es por esto que se apunta a que su recuperación debe ser parte de una transformación más amplia de Santiago.
Entre los proyectos recientes que se han impulsado en dicha dirección se encuentra la ciclovía de 42 km y varios parques ribereños que han cambiado la relación de los capitalinos con su insigne río.