"Parecía el fin del mundo": Socorristas trabajan contra reloj para buscar sobrevivientes en Colombia
- Por Ariel Araya
Socorristas y voluntarios en Colombia remueven escombros con las manos en una carrera contra el tiempo para hallar a sobrevivientes del terremoto más fuerte de la última década en ese país.
El sismo de magnitud 7,4 ocurrió a las 07:34 locales, según el Servicio Geológico Colombiano y el de Estados Unidos y, hasta el momento, ha dejado 132 muertos, 483 heridos y decenas de edificaciones colapsadas.
"Demasiado angustiante"
En Pereira, la ciudad más afectada hasta ahora, la mayor parte está sin electricidad mientras decenas de voluntarios buscan con linternas señales de vida bajo las ruinas de edificios.
Ir a la siguiente nota"Demasiado angustiante, no tengo palabras para todo lo que está pasando en este momento. Estamos intentando sacar los escombros porque acá estaban todos los vendedores de lotería", dijo a la AFP Juana Marín, una mercadóloga de 25 años que buscaba frente a la plaza principal.
En la ciudad cafetera hay 60 fallecidos, según la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales que entregó el más reciente balance.
"Me siento derrotada. Es demasiado triste ver a toda la ciudad así, sabiendo que hay allá gente todavía con vida", añadió Marín.
El sismo revive la tragedia del fuerte terremoto de 1999 que dejó casi 1.200 muertos en la zona. Hasta ahora se han presentado 47 réplicas, según la autoridad geológica.
El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió hace apenas tres días, declaró el estado de emergencia y se comprometió a llevar a cabo una operación de rescate coordinada.
Carrera contra el tiempo
En Cali, la tercera ciudad de Colombia, los rescatistas atienden sin descanso los barrios más afectados.
"Llegar hasta acá fue impresionante, parecía el fin del mundo, los carros y las motos en contravía buscando sus seres queridos", dijo el socorrista Nelson Moreno, que llegó en busca de una amiga bajo dos torres de cinco pisos colapsadas. El padre de su amiga y el bebé de la mujer están heridos, pero salieron con vida.
"Ahora necesitamos linternas y gafas" por el polvo, para seguir con las labores en la noche, añadió, rodeado de cientos de voluntarios con perros en el lugar.
Los rescatistas arman cadenas humanas para sacar los restos del edificio, con picos y herramientas básicas. Cada tanto gritan "silencio" para recibir las señales de vida de los atrapados.
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