Una joven modelo nació con una extraña mancha que llegó a cubrir la mitad de su rostro.

La historia de la joven modelo que nació con una mancha que llegó a cubrir la mitad de su rostro

  • Por Diego Alonzo

Carlota Bertotti es una modelo italiana de 22 años que nació con una afección llamada nevus de Ota, una alteración benigna de la pigmentación de la piel y que también suele presentarse en los ojos, como es su caso.

A través del tiempo, esta característica mancha fue aumentando de tamaño en el costado izquierdo de su rostro, por lo que tuvo que aprender a lidiar con los prejuicios, sobre todo, que existen en el rubro del modelaje, informa Day Italia News.

La influencer, que cuenta con alrededor de 56 mil seguidores en su cuenta de Instagram, contó su historia y cómo esta marca cambió su forma de ver la vida, puesto que al principio le costó aceptarse a sí misma.

El relato de la joven

Bertotti, en un comienzo, señaló que "cuando nací solo tenía un puntito en un ojo. Mi madre me llevó al especialista y en un principio se habló de una enfermedad asiática y un trauma del parto. Luego, gracias a los avances médicos, se entendió que se trataba de un nevus de Ota".

"Todas las mañanas, antes de ir a la escuela, me maquillaba durante dos horas, luego repetía el maquillaje varias veces a lo largo del día para evitar enfrentarme a las miradas y preguntas de la gente. Incluso, obtuve una lente de contacto de Estados Unidos, lo que me hizo esconder todo por completo de la gente. Nadie lo sabía, solo mis seres queridos", sostuvo.

A raíz de lo anterior, manifestó que "desde los 8 años solía usar maquillaje que me tapaba y usaba lentes de contacto especiales ordenados en los Estados Unidos, para enmascarar la marca de nacimiento gris que tengo en la cara y en la esclerótica del ojo".

Su incursión en el modelaje

Pese a la incertidumbre que significaba para ella llegar al mundo de la moda, decidió unirse a una agencia inclusiva italiana llamada Imperfetta, que le ayudó a darse a conocer.

"Acepté muy pocas propuestas, porque el camino de la autoaceptación es largo y complejo y, por mucho que amo lo que veo en el espejo y poder manejar la comparación con los demás, sigo siendo la niña insegura del pasado", sostuvo.

La situación, para sorpresa de ella, fue más allá y sus fotos, incluso, llegaron a la revista estadounidense Vogue: "Cuando vi el reportaje publicado, me di cuenta de que ese es mi camino. Puedo usar mi discromía para hacer el bien a otras personas siendo yo mismo. Este soy yo y no tengo que esconderme más", agregó.

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