Tres acciones que debes realizar para ser un mejor candidato en entrevista de trabajo, según experto

¿Qué pasó?

El mundo laboral se vuelve cada vez más competitivo. A diario, numerosos profesionales postulan a las mismas ofertas y avanzan hasta las entrevistas, instancia en la que los reclutadores filtran a quienes realmente cumplen con los requisitos para aspirar al cargo.

En este contexto, no solo importa la presentación personal, sino también las habilidades comunicativas utilizadas durante la conversación con los reclutadores. Si este es uno de tus puntos débiles, un experto entregó tres acciones clave que pueden mejorar tu desempeño en estas decisivas instancias.

Charles Duhigg, autor de tres libros sobre productividad, hábitos y comunicación, conversó con CNBC Make It y afirmó que un buen postulante debe dominar tres habilidades imprescindibles: dar respuestas auténticas, hacer preguntas y reflejar el lenguaje corporal del entrevistador.

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Dar respuestas auténticas

Entregar respuestas excesivamente elaboradas o claramente prefabricadas es un error frecuente. Los entrevistadores saben que los candidatos buscan impresionar, pero ese intento puede resultar más perjudicial que beneficioso.

"Saben que estás rindiendo; saben que estás ahí para intentar conseguir un trabajo”, explica Duhigg. Sin embargo, mientras más podamos “transmitir genuinamente quiénes somos”, más oportunidades tendrá el empleador de evaluar si realmente encajamos en el puesto.

Responder con sinceridad, pero con tacto, permite destacar. “El entrevistador recordará esa respuesta. La mejor comunicación es la más genuina”, asegura.

Por otro lado, entre las preguntas más difíciles está la clásica: “Cuéntame cuáles son tus debilidades”.

Según Duhigg, contestarla honestamente no implica exponerse en exceso: “Si me hacen una pregunta como esta y la respondo tan honestamente como puedo, no significa que tenga que exponer mis defectos ni decir algo fuera de lugar”.

Haz preguntas

Para el experto, los mejores comunicadores hacen muchas más preguntas que sus pares y, sobre todo, formulan preguntas profundas, enfocadas en los valores, creencias y experiencias del interlocutor.

“Piense en cuántas personas van a una entrevista y, cuando les preguntan: ‘¿Tiene alguna pregunta para mí?’, hacen algo completamente predecible”, comenta Duhigg. En cambio, preguntas bien pensadas pueden demostrar curiosidad, interés y capacidad analítica.

Refleja tu lenguaje corporal

El lenguaje corporal revela mucho más de lo que decimos. Por eso, imitar sutilmente aspectos como la postura, los gestos o las expresiones del entrevistador puede hacer que un candidato resulte más cercano y atractivo profesionalmente.

Esto puede ser tan simple como devolver una sonrisa o adoptar una postura similar cuando el entrevistador se inclina hacia adelante, asegura Duhigg.

Cuanto más preparados y cómodos estemos al hacerlo, mejor irá la entrevista”, concluyó.

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