Robots, helicópteros, drones y submarinos no tripulados: ¿Cómo el ejército de Estados Unidos puede desminar el estrecho de Ormuz?

Las fuerzas navales de Estados Unidos enfrentan un enorme desafío táctico intentando limpiar el estrecho de Ormuz, una compleja misión militar que busca neutralizar las letales minas puestas por Irán para restablecer el suministro de energía mundial.

Foto: U.S. Navy

Los altos mandos del Pentágono enviaron recientemente dos buques de guerra para iniciar este peligroso barrido submarino, mientras que las tropas comenzarán a incorporar sofisticados dispositivos tecnológicos en los próximos días para evitar graves bajas.

¿Qué puede usar Estados Unidos para desminar el estrecho de Ormuz?

Lo más característico de esta operación de desminado es que la Marina reemplaza progresivamente sus barcos clase Avenger tripulados por Buques de Combate Litoral, los cuales transportan robots y son más ligeros, según Military Times.

Foto: U.S. Navy

El meticuloso proceso táctico exige explorar cuidadosamente el lecho marino empleando drones y helicópteros con avanzados sonares. Cuando estos sensores detectan objetos sospechosos, los operadores remotos lanzan un dispositivo llamado Archerfish, que tiene forma de torpedo y destruye la amenaza transmitiendo video en tiempo real.

Los estrategas navales también utilizan lanchas autónomas con trineos acuáticos especiales que provocan detonaciones preventivas. Además, empresas armamentísticas desarrollan nuevos sonares multidireccionales e inteligencia artificial que analizan datos a bordo de estas naves para identificar las minas en una sola pasada.

¿Qué tipo de minas hay en el estrecho de Ormuz?

Las agencias de inteligencia advierten que Irán diseminó alrededor de una docena de artefactos explosivos sobre esta ruta marítima, las cuales descansan inmóviles sobre el lecho marino o flotan peligrosamente cerca de la superficie esperando impactar algún objetivo.

Foto: U.S. Navy

El arsenal iraní incluye letales minas lapa que se adhieren al casco exterior de los buques comerciales. Si bien Donald Trump afirmó que hundió todas las naves minadoras enemigas, los expertos aseguran que el adversario todavía conserva su capacidad para sembrar más trampas explosivas.

Despejar este canal de navegación representa un proceso complejo que tomará aproximadamente entre dos y tres semanas. Esta lentitud operativa expone peligrosamente a los equipos de limpieza ante posibles emboscadas iraníes, obligando al Pentágono a desplegar escoltas armados adicionales en su defensa.

Foto: U.S. Navy

A largo plazo, los ingenieros navales planean desplegar grandes enjambres de sistemas autónomos que buscarán, identificarán y destruirán estas amenazas submarinas ejecutando un único paso independiente. Mientras tanto, las tensas labores actuales continuarán bajo la constante amenaza de un nuevo conflicto regional a gran escala.

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