Fodich reconoce que participó en falso cuartel, recibió $3,5 millones y avaló el montaje ante las víctimas
- Por Mario Rosende | Mega Investiga
El exfiscal Vinko Fodich Andrade decidió prestar declaración y entregar su versión sobre el falso cuartel de la Policía de Investigaciones montado en el centro de Santiago para retener y extorsionar a ciudadanos chinos.
En una declaración policial voluntaria prestada este 10 de septiembre ante funcionarios del Departamento V de Asuntos Internos de la PDI y los fiscales Alfredo Cerri y Pablo Sabaj, Fodich reconoció que participó en el engaño, acompañó a una de las víctimas durante la entrega del dinero y recibió $3,5 millones después de concretarse el pago.
La diligencia comenzó a las 11:30 horas y se realizó en presencia de su abogado defensor, Juan Pablo Buono-Core. Según consta en el documento al que accedió Mega Investiga, antes de declarar fue informado de los hechos atribuidos, los antecedentes reunidos en su contra y su derecho a guardar silencio.
Ir a la siguiente notaPese a ello, manifestó su voluntad de entregar su versión.
El origen del plan
Fodich comenzó explicando que, entre todos los detenidos, conocía previamente a Ángelo Stevens Aguilera, quien era cliente de su oficina y había sido representado en distintas causas relacionadas con delitos económicos, asuntos bancarios y vehículos en prenda.
De acuerdo con su relato, unos dos meses antes supo que Stevens trabajaba con un ciudadano chino de apellido Fu, a quien ayudaba con problemas bancarios.
“Ángelo me comentó que querían engañar al chino de apellido Fu y que tenía conocidos de la Policía de Investigaciones de Chile”, declaró.
Según Fodich, la idea consistía en citar a la víctima y avisarle posteriormente para que concurriera y formara parte del engaño. Sostuvo que se habrían realizado dos citaciones previas y que luego fue invitado a conocer el lugar que sería utilizado como falso recinto policial.
El exfiscal afirmó que ingresó a una sala de reuniones ubicada en el piso menos uno de un edificio. Entendió que esa dependencia pertenecía a una oficina de arquitectura.
En el lugar estaban Stevens y José Pinto, además de otros hombres a quienes dijo no conocer previamente. Entre ellos describió a un sujeto de contextura gruesa, calvo y de rostro redondo; a otro hombre con barba y lentes; y al detective Rodrigo Navarrete, quien se habría presentado como funcionario de una unidad de La Pintana.
Según Fodich, durante esa reunión uno de los participantes planteó que podía fingir ser agente del FBI dentro del montaje preparado para las víctimas.
“El sujeto calvo dijo en la reunión que podía inventar o fingir ser del FBI”, señaló. No obstante, agregó que esa idea no se habría concretado de la forma inicialmente propuesta.
También indicó que vio un televisor con el logotipo de la PDI y escuchó que, cuando llegaran las víctimas, el recinto tendría otros elementos destinados a aparentar que se trataba de una dependencia policial real.
Fodich aseguró que la función asignada a él era “corroborar” la escena. Al mismo tiempo, intentó acotar su responsabilidad: “No participé ni en el diseño ni en el desarrollo”.
El traslado de una de las víctimas
El exfiscal declaró que al día siguiente —o subsiguiente, pues dijo no recordarlo con precisión— recibió una llamada por WhatsApp. Quien lo contactó le informó que el ciudadano chino ya estaba dentro de la sala junto con Stevens y Pinto.
Fue entonces cuando Fodich llamó a la hermana de la víctima.
“Le dije que su hermano estaba detenido y que iría a verlo, que me acompañara”, reconoció.
Después se dirigió hasta el edificio de la mujer, la esperó en el exterior y ambos caminaron hacia el falso cuartel, situado a poca distancia.
Fodich afirmó que previamente le habían informado que habría un vehículo policial en el exterior para reforzar la apariencia del montaje. Antes de ingresar, vio un carro con sus balizas azules encendidas y se lo hizo notar a la mujer.
“Siguiendo con el plan, se lo señalé a la china para que se diera cuenta que en el lugar había presencia de la PDI”, declaró.
Al entrar al edificio, fueron recibidos por un hombre vestido formalmente, a quien posteriormente identificó como Luis Moraga Parisi. Desde allí se dirigieron al piso menos uno.
En la sala estaban Pinto y el ciudadano chino, quien se encontraba esposado. Fodich sostuvo que reclamó porque aquello no formaba parte de lo que se le había informado.
“Les dije que ese no era el trato, así que se las sacaron”, afirmó.
El exfiscal agregó que en el lugar estaba el supuesto agente del FBI, quien llevaba una insignia de esa policía estadounidense, aunque, según su versión, tuvo escasa interacción con las víctimas.
También situó dentro del recinto a Navarrete y a otros hombres a quienes conocía como “Esteban” o “Shagui”. A Moraga Parisi le atribuyó haber dado vuelta una pizarra y explicado el organigrama criminal preparado para la simulación.
La falsa orden de detención
De acuerdo con su declaración, el montaje buscaba convencer a los hermanos Fu de que existía una orden de detención en contra de uno de ellos y de que sería trasladado a Iquique.
Fodich admitió que respaldó esa historia frente a las víctimas.
“La idea era simular que existía una orden de detención contra el chino Fu y que lo iban a trasladar a Iquique, lo que avalé de acuerdo al plan que me indicaron”, sostuvo.
En la sala también había una pizarra con un supuesto organigrama criminal. Fodich dijo desconocer quién la confeccionó, aunque planteó que pudo utilizarse información que estaba en poder de Stevens, debido a su acceso a una carpeta investigativa de una causa tramitada en el norte del país.
Al ser consultado sobre si fotografió a las personas que aparecían como detenidas o al ciudadano Fu, respondió que no lo recordaba. Entregó la misma contestación cuando le preguntaron si había enviado esas imágenes a otra persona.
Fodich también señaló que la hermana de la víctima fue esposada, pero que posteriormente le retiraron las esposas porque esa acción no formaba parte del “guion” que le habían comunicado.
La exigencia de dinero
La finalidad del montaje, reconoció Fodich, era preguntar a los hermanos Fu cuánto dinero podían entregar a cambio de su libertad.
Según su versión, inicialmente se les habrían exigido $200 millones. La suma habría disminuido sucesivamente a $150 millones, luego a $100 millones y, finalmente, a $30 millones.
“En el fondo era preguntarles a los hermanos Fu si tenían dinero para pagar su libertad”, declaró.
Fodich sostuvo que las víctimas consiguieron reunir $20 millones a través de un contacto, mientras que los otros $10 millones se encontraban en el departamento de la mujer.
La víctima quería que el propio Fodich la acompañara a buscar el dinero. Ambos salieron del falso cuartel en un vehículo que el exfiscal asoció a la PDI. En el automóvil también iban un supuesto funcionario policial y un conductor cuya identidad dijo desconocer.
Al llegar al edificio donde vivían los ciudadanos chinos, Moraga Parisi habría bajado junto con la mujer para recibir una parte del dinero desde una persona que se encontraba en otro vehículo.
Luego, Fodich acompañó a la víctima hasta su departamento para retirar los $10 millones restantes. Según explicó, ella no quería ingresar sola con los supuestos policías.
Una vez reunidos los $30 millones, todos regresaron al falso cuartel. Tras la entrega del dinero, los hermanos Fu fueron liberados.
Los $3,5 millones recibidos por Fodich
En uno de los pasajes más relevantes de su declaración, el exfiscal reconoció expresamente que obtuvo parte del dinero entregado por las víctimas.
“De este monto recibí tres millones y medio y el resto se repartió entre las otras personas”, afirmó.
Según su relato, Navarrete habría recibido una cantidad similar y un monto adicional que debía distribuir entre otros policías vinculados al vehículo utilizado durante la operación y un supuesto jefe.
Fodich calculó que el detective pudo haberse llevado alrededor de $10 millones para efectuar esa repartición, aunque planteó esa cifra como una estimación y no como un hecho que hubiese presenciado completamente.
También afirmó que Stevens y Pinto simularon que ellos pagarían dinero para conseguir su propia libertad, como parte de la puesta en escena.
Consultado acerca de si sugirió presionar a los ciudadanos chinos para que pagaran, Fodich lo negó. Sin embargo, reconoció que sabía que aquella presión sería ejercida, porque Stevens se lo habría comunicado.
Las gestiones posteriores
Fodich sostuvo que, luego de la liberación, los responsables habrían seguido exigiendo más dinero a los hermanos Fu.
Según su versión, Stevens y una persona identificada como Michael le informaron que Navarrete habría regresado al departamento de la mujer para solicitar un nuevo pago. Las víctimas también habrían sido contactadas telefónicamente con el mismo propósito.
El propio exfiscal reconoció que, cuando la mujer le relató lo sucedido, le indicó que debía cumplir con los policías.
“La china también me lo comentó; le dije que debía cumplir con los PDI”, declaró.
Dijo haber entregado una respuesta similar a Michael, argumentando que no podía decir otra cosa porque ya había estado presente durante el montaje.
No obstante, aseguró que nunca llamó directamente a la víctima para pedirle dinero ni se reunió con ella o con su hermano con esa finalidad.
Fodich añadió que dos personas intentaron contactarlo para que intercediera ante la mujer y consiguiera que pagara, pero afirmó que bloqueó sus números.
Dos semanas después, según su relato, Stevens lo citó a un café. Este habría llegado acompañado por otros dos participantes del secuestro, quienes nuevamente le pidieron que hablara con la víctima para conseguir el dinero pendiente. Fodich sostuvo que se negó.
Los audios reconocidos
Durante la declaración, el fiscal Pablo Sabaj reprodujo distintos audios incorporados a la investigación.
En uno de ellos se escuchaba la frase: “Ese fue el último mensaje que el cuñado me mandó ayer”. Fodich reconoció que la voz era suya y explicó que estaba comunicando a terceros lo que el ciudadano Fu le había señalado mediante mensajes.
Posteriormente, el fiscal reprodujo otra grabación en la que se escucha: “Pero yo creo que en el fondo es retomar el apriete con el azul”.
Fodich nuevamente reconoció su voz, aunque sostuvo que realizó ese comentario “en forma genérica”.
El exfiscal también revisó su teléfono e identificó dos contactos correspondientes, según su versión, a personas que participaron activamente en la preparación del montaje, en su ejecución y en acciones posteriores.
A uno lo describió como un hombre de contextura gruesa y estatura mediana, relacionado con la coordinación efectuada desde una oficina cercana a la sala donde fueron retenidas las víctimas. Al otro lo identificó como “Esteban Shagui”.
De acuerdo con Fodich, ambos mantenían contacto directo con Navarrete y habrían participado junto al detective en la distribución de los $30 millones entregados por los hermanos Fu.
“Lo habían realizado en oportunidades anteriores”
Fodich entregó además un antecedente que podría abrir nuevas líneas investigativas. Según declaró, dos de los participantes le dijeron que el montaje de falsos cuarteles policiales para retener personas y exigir dinero a cambio de su liberación ya había sido utilizado anteriormente.
“Este tipo de escena, me refiero a la implementación de un falso cuartel policial para embaucar personas y solicitar dinero para su liberación, la habían realizado en oportunidades anteriores”, afirmó.
Sin embargo, aclaró que no le constaba que aquello fuera efectivo ni sabía si esos hechos se habían producido en el mismo inmueble.
Sobre el lugar empleado en este caso, Fodich señaló que creía que había sido facilitado por un arquitecto que trabajaba en el edificio. Argumentó que existía una oficina privada contigua a la sala de reuniones y planteó que su ocupante podría haber tenido conocimiento del montaje. Aquello corresponde solamente a una hipótesis expresada por el imputado y deberá ser verificada durante la investigación.
Al cerrar su declaración, Fodich insistió en que su participación se limitó a este episodio y volvió a deslindar responsabilidad en la planificación.
“Fue la única vez que participé en ese hecho, no lo diseñé, no lo elaboré, limitándome a seguir una parte del timo”, concluyó.
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