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Decretan prisión preventiva para uno de los hijos de Julia Chuñil por parricidio

¿Qué pasó?

Este viernes, Javier Troncoso, hijo de Julia Chuñil, quedó en prisión preventiva, tras ser acusado como autor material del parricidio de su madre de 72 años, quien desapareció en noviembre del 2024 en la comuna de Máfil, región de Los Ríos.

Cabe recordar que el pasado jueves, el exyerno de la dirigenta, que está acusado como encubridor del crimen y que está colaborando con la investigación, quedó con arresto domiciliario nocturno.

¿Qué pasó con los otros dos hijos?

En tanto, el Juzgado de Garantía de Los Lagos rechazó la prisión preventiva para los otros dos hijos imputados por el crimen, Pablo San Martín y Jeannette Troncoso. En cambio, para ambos se decretó las medidas cautelares de arresto domiciliario total y prohibición de salir del país.

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Sin embargo, la Fiscalía apeló de manera verbal y esto deberá ser resuelto por la Corte de Apelaciones. Mientras tanto se resuelve este recurso, los dos hermanos permanecerán privados de libertad en el Complejo Penitenciario de Valdivia

El tribunal fijó en tres meses el plazo de investigación de esta causa y eliminó la cautelar de prohibición de comunicación entre los imputados.

El crimen de Julia Chuñil

De acuerdo con lo expuesto por la Fiscalía en la audiencia que se realiza en el Juzgado de Garantía de Los Lagos, Chuñil habría sido asesinada por su hijo Javier, quien presuntamente la ahorcó en la casa familiar donde vivían, en el sector rural de Huichaco.

El crimen se habría perpetrado en la noche del 8 de noviembre de 2024, luego de que Javier llegara en estado de ebriedad e intentara robarle su pensión de $212.000 a un adulto mayor de 90 años que residía muy cerca y que en esos momentos se encontraba en el living junto a Julia.

En ese contexto, la mujer se habría interpuesto para defenderlo, lanzando por una ventana el cuchillo con el que su hijo quería atacarlo. Acto seguido, Javier habría comenzado a golpearla, para luego quitarle la vida en el exterior de la vivienda, sin que sus hermanos Jeannette y Pablo la ayudaran, así como tampoco el exyerno.

Según el Ministerio Público, tras el crimen, los hermanos imputados comenzaron a comportarse como herederos, apropiándose y beneficiándose del patrimonio de la dirigenta mapuche, vendiendo sus bienes, como su ganado y su carretón de bueyes, para luego repartirse el dinero obtenido entre ellos.

Este artículo informa de un proceso judicial en curso, por lo que los involucrados no deben ser considerados culpables hasta que los organismos pertinentes lo determinen.