Aton

"Asustan a todos los que no piensan como ellos": El drama de comerciantes afectados por disturbios en Alameda

  • Por Ana María Lizana

¿Qué pasó?

En los últimos días, se han registrado decenas de disturbios en el centro de Santiago, específicamente en la Alameda y frente al Instituto Nacional. Por estos hechos, se ven afectados los comerciantes, quienes bajan drásticamente sus ventas por el poco paso de personas.

"Asustan a todos"

Ese es el caso de María José Pedrón, comerciante venezolana que atiende un local comercial en la esquina de Ahumada y Alameda. Por estos últimos sucesos, teme por su seguridad y por la de los demás.

En conversación con LUN, expresa que "esto de las patotas de matones que golpean a la gente, rompen todo y cortan la Alameda, es una práctica institucionalizada por los encapuchados".

A ello, agrega que "asustan a todos los que no piensan como ellos" y que "no respetan ni a las mujeres", por lo que teme que personas mayores también puedan ser víctimas de agresiones.

"Me ha tocado ver a varios abuelos parándoles los carros y me da miedo que les peguen o les roben", teme la mujer.

Ven afectados sus recursos

Similar es la situación de Ricardo Jiménez, quien atiende una farmacia del sector, la misma que ha sido vandalizada en diversas ocasiones y que, por reparaciones, han debido cerrar, perdiendo dinero.

"Los trabajadores que ganamos comisión por ventas, somos los más perjudicados por estos vándalos", manifiesta el trabajador.

En ese sentido, justifica sus dichos: "Si antes atendíamos a mil personas, ahora atendemos a menos de 500 y como seguimos siendo el mismo número de vendedores, ahora ganamos menos de la mitad".

"No podemos trabajar tranquilos"

Marcelo Núñez es vecino del Instituto Nacional, establecimiento educacional donde en más de alguna ocasión se han visto jóvenes lanzando bombas incendiarias a Carabineros.

"No entiendo cómo si los vemos salir de ahí, cuando le preguntan a los representantes del centro de alumnos, no saben nada", cuestiona.

"Los vemos tirar bombas molotov desde el techo de su propio liceo. Es que eso simplemente no se puede entender", dice.

Y finaliza con una problemática que los aqueja a todos: desde el estallido social "no podemos trabajar tranquilos, lo que nos podría llevar a la quiebra".

Leer más de