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"Se sienten dueños de la calle": El complejo escenario que viven comerciantes por vendedores ilegales en Meiggs

  • Por Ana María Lizana

Comerciantes del barrio Meiggs, de la comuna de Estación Central, Región Metropolitana, hablan sobre el complejo escenario que se vive actualmente con los comerciantes ambulantes que "ejercen el comercio ilegal". Incluso, parte de estos, han soldado estructuras para instalarse.

Sofía Peñafiel, de 40 años, lleva la mitad de su vida en el barrio Meiggs. Ella se dedica a la venta de ropa en la calle San Alfonso. Sin embargo, de un tiempo hasta ahora, se ha vuelto una odisea trabajar.

Cuatro tipos de vendedores

En conversación con LUN, cuenta hay cuatro tipos de comerciantes que se pueden ver en barrio Meiggs. Los dos primeros son aquellos que tienen sus locales o módulos y cuentan con sus patentes y permisos municipales.

El tercer tipo de vendedores, son aquellos que se instalan con mesas y toldos en la calle, mientras que el cuarto tipo son los que se instalan con paños en el suelo. Estos dos últimos "ejercen el comercio ilegal, pues no tienen patentes comerciales, ni permisos para trabajar así", explica Sofía.

Descontrol en barrio Meiggs

Con ese contexto, cuenta que para los comerciantes que tienen sus permisos, se ha vuelto complicada la convivencia por el "descontrol que hay del comercio ambulante" por la violencia e inseguridad.

"Antes también había vendedores ambulantes, pero con la pandemia hubo una explosión de ellos y el problema se agudizó. Se tomaron las calles, las veredas y apenas dejan un espacio para circular", señala.

Asimismo, agrega que las calles de San Alfonso, Salvador Sanfuentes y Bascuñán Guerrero "están totalmente tomadas por ellos. No pueden transitar vehículos ni personas. Incluso algunos vendedores irregulares están soldando estructuras en el suelo para instalar toldos".

Sobre dialogar con ellos, resulta imposible porque "se sienten dueños de la calle".

¿Y la solución?

Para Sofía, una posible solución es que se establezcan puntos específicos para la venta, además de espacios definidos, pero "no dejar que ocupen toda la calle y la vereda. La idea no es erradicarlos, toda la gente tiene derecho a trabajar, pero con regulación y orden".

Inseguridad en sus trabajos

Un comerciante fue captado portando un arma, imágenes que fueron rápidamente viralizadas, todo esto en medio del brutal enfrentamiento que ocurrió el domingo pasado en conmemoración del día del trabajador.

Eduardo Bustamante, de 28 años, aclara inmediatamente que era un arma de fantasía y que reconoce que "no está bien lo que hice, pero era la única forma que tuve en ese minuto de repeler el ataque de esa turba que quería saquear y quemar los locales".

"Estamos desprotegidos, esto es tierra de nadie. No desde el domingo, sino que hace años y nadie hace nada. Lo único que pedimos es seguridad para trabajar tranquilos", exige.

Algo similar opina Ángela Gutiérrez, también comerciante de Meiggs: "El barrio está botado, no hay seguridad. Ha habido un montón de balaceras porque no hay presencia policial".

"Los locatarios tenemos que hacer la pega de la policía y corretear a los lanzas que les roban a nuestros clientes. Muchos ya no vienen por la delincuencia y la mala fama que tiene esta zona", concluye la mujer.