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¿Tu ropa blanca se puso amarillenta? 4 consejos caseros para blanquear tus prendas

Mantener una prenda completamente blanca, como cuando estaba nueva, es un gran desafío al que se enfrentan las personas.

Conservar la ropa reluciente puede resultar complicado, ya que además de las manchas de comida o líquidos, los textiles se pueden volver amarillentos con el pasar del tiempo, debido a la sudoración, exposición al polvo, contaminación y algunos detergentes.

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En caso de tener una prenda blanca que se puso amarillenta, hay diversos trucos caseros que permiten recuperar su color original.

Bicarbonato 

El bicarbonato es uno de los remedios caseros más utilizados cuando se trata de limpieza. En el caso de la ropa, se pueden mezclar 100 gramos de bicarbonato (cerca de media taza) con un cuarto de taza de limón, para poder blanquear las prendas. 

Desde Rosen indican que el bicarbonato hay que meterlo a un balde con agua, luego se debe añadir el limón y finalmente sumergir la prenda a blanquear por, al menos, una hora. Luego, la ropa se debe enjuagar con un jabón neutro para finalmente dejar secar al sol.

 

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Limón y sal 

Otro método recomendado es mezclar el jugo de dos limones con una cucharada de sal. Dicha combinación hay que añadirla a un balde con agua tibia, donde habrá que sumergir la prenda por dos horas. Tras pasar ese tiempo, la ropa se debe enjuagar y dejar secar al sol.

Vinagre blanco

Si una prenda se puso amarillenta o grisácea, puedes utilizar vinagre blanco para blanquearla, indican desde la marca de textiles y camas.

En concreto, hay que preparar una mezcla de media de taza de vinagre blanco y un cuarto de taza de detergente y añadirlo al compartimento del detergente de la lavadora. Posteriormente, hay que poner la máquina a lavar y, en cuanto termine el ciclo, se debe dejar secar al sol.

 

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Leche fría

Un antiguo truco que devuelve el blanco es dejar remojando la prenda al menos dos horas en un recipiente con dos medidas de leche por una de agua, según la proporción necesaria de acuerdo al tamaño del textil. Cuando pase el tiempo de remojo, la prenda se debe lavar como de costumbres, para luego colgar al sol.

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