¿Se le puede dar huesos a los perros? Esto dijo el veterinario Sebastián Jiménez

¿Qué pasó?

¿Es recomendable darle huesos a un perro? El veterinario Sebastián Jiménez, conocido como Lindorfo, abordó esta pregunta en conversación con Radio Romántica, donde explicó qué se debe tener en cuenta antes de ofrecerle este tipo de alimento a una mascota.

Según explicó, los perros pueden masticar huesos una vez que ya tienen sus dientes definitivos, ya que antes existe el riesgo de que puedan fracturarse un diente.

¿Qué pasa con los huesos?

Para explicar su postura, el veterinario hizo referencia a lo que ocurre en la naturaleza con los animales carnívoros.

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“Miren la naturaleza”, señaló Jiménez, planteando que es poco habitual que animales grandes y carnívoros que cazan y comen otras especies tengan problemas por ingerir los huesos de sus presas.

En esa misma línea, mencionó el caso de los gatos, que suelen cazar aves pequeñas. “Los gatos son bravos para los gorriones y los zorzales”, comentó, explicando que estos animales pueden consumir a sus presas completas.

El riesgo está en los huesos cocidos

Uno de los principales puntos de atención está en los huesos que han sido cocinados, ya que, según explicó Jiménez, estos pueden fracturarse de una manera diferente y generar fragmentos o puntas que representen un peligro para la mascota.

“Si usted le da un hueso de pollo a su perro probablemente no le pase nada, pero sí hay riesgo”, advirtió el veterinario.

Por eso, diferenció entre los huesos cocidos y aquellos que pueden ser entregados crudos y de un tamaño adecuado para el animal.

¿Ayudan a mantener los dientes limpios?

Además de servir como una forma de entretención para los perros, Jiménez destacó otro posible beneficio asociado a la masticación.

“Mis perros y perros que yo conozco no tienen nada de sarro en los dientes porque mastican huesos”, afirmó durante la conversación con Radio Romántica.

De esta manera, el veterinario apuntó a considerar la edad del perro, el tipo de hueso y, especialmente, evitar aquellos que hayan sido cocinados debido al riesgo de que se quiebren y puedan provocar lesiones.

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