Nouriel Roubini, economista: "La demanda de energía, de comida, de cobre, de recursos naturales, estará en China"

¿Qué pasó?

El reconocido economista estadounidense Nouriel Roubini destacó el vínculo comercial de Latinoamérica con China y las oportunidades que este escenario puede generar para la región, especialmente por la demanda de recursos naturales como el cobre, la energía y los alimentos.

Sus declaraciones se dieron durante La Gran Jugada, encuentro organizado por Regum en el marco de sus 10 años de trayectoria, realizado el jueves en Santiago y que reunió a representantes del mundo financiero, empresarial, tecnológico y regulatorio.

Durante la jornada se abordaron las principales fuerzas que están transformando la economía mundial y que podrían marcar el escenario de los próximos años, desde los cambios geopolíticos y la evolución de los mercados hasta el avance de la inteligencia artificial y sus efectos sobre las empresas, la productividad y las decisiones de inversión.

Ir a la siguiente nota

Para Rodolfo Grela, fundador de Regum, la realización del foro buscó precisamente ampliar la conversación más allá de una sola mirada sobre la economía. “Los aniversarios son una oportunidad para generar una actividad interesante y, este año, quisimos elevar ese objetivo. La idea fue reunir distintas miradas sobre temas que están cambiando la vida de las personas: la digitalización, la inteligencia artificial, la nueva revolución tecnológica y el acceso al sistema financiero”, explicó.

Roubini destaca el vínculo entre Latinoamérica y China

Al analizar las perspectivas para la región, Roubini puso el foco en la relación económica de Latinoamérica con China y en el impacto que puede tener el crecimiento de la demanda del gigante asiático.

"Latinoamérica también es una región del mundo que hace un montón de negocios con China, y debido a eso, y a la continuada creciente de China, la demanda de energía, de comida, de cobre, de recursos naturales, estará allí", sostuvo.

El economista también apuntó a otra oportunidad vinculada al desarrollo tecnológico.

"También es una región en la que, como comenté, tenemos una energía barata, y, por lo tanto, muchos de los expertos estadounidenses están pensando en poner algunos de los centros de datos en Brasil, en Argentina, y en otras partes de Latinoamérica donde la energía es barata. Y una vez que tengas el centro de datos, empezar a tener IA, aplicaciones, y tener los beneficios de eso", señaló.

La mirada de Roubini sobre Chile

En su análisis sobre Chile, Roubini sostuvo que el país ha experimentado cambios políticos menos radicales que otros países de Latinoamérica durante las últimas décadas.

"Y comparado con otros países en Latinoamérica, yo diría que el despliegue entre la izquierda extrema y la derecha extrema que vimos en Argentina, Venezuela, incluso en Brasil, en los últimos 20 años, fue mucho menos radical en el caso de Chile. Sí, hubo la derecha central y la izquierda central, pero, efectivamente, hubo molestias en las políticas en lugar de un cambio radical en la economía. Ahora, como comenté, la macroestabilidad y la reforma son buenas para Latinoamérica", sostuvo.

Además, destacó el impacto que podrían tener las reformas económicas realizadas en el país y manifestó una perspectiva positiva respecto de su evolución durante los próximos años.

"Y creo que algunas de las reformas económicas que sucedieron (...) también van a ayudar, en el próximo año, a un aumento en la actualidad. Así que, estoy relativamente optimista de que Chile pueda sostener esta región, y también, profundamente, sobre el cambio que ocurre en toda la región, para que sea mejor y más estable", afirmó.

Tecnología y economía: la mirada de Roubini hacia los próximos años

El economista cerró La Gran Jugada con un análisis sobre las fuerzas que están definiendo el escenario económico global. Entre los riesgos que podrían marcar los próximos años mencionó el endeudamiento, la fragmentación geopolítica, el cambio climático, las pandemias y las transformaciones demográficas.

"Creo que, en el mediano y largo plazo, la tecnología va a ser un factor de primer orden y, por eso, soy optimista respecto de que el shock positivo de oferta será dominante en la economía global", sostuvo.

En el caso de los mercados emergentes, planteó que países como Chile y otros de Latinoamérica pueden beneficiarse de la transformación tecnológica mediante la adopción de nuevas herramientas, sin necesariamente tener que desarrollarlas desde la frontera.

En ese escenario, destacó las oportunidades relacionadas con los recursos naturales y la energía de la región, además de la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento de la economía digital.