Chile lidera inédita cumbre internacional contra el crimen organizado: "La respuesta no puede quedarse dentro de las fronteras"

¿Qué pasó?

Chile se convirtió este jueves en el escenario de una conversación que, según las autoridades, ya no podía seguir esperando. Delegaciones de Ecuador, Perú, Bolivia y Argentina llegaron al país para participar en una inédita cumbre regional enfocada en enfrentar el crimen organizado transnacional, un fenómeno que hace tiempo dejó de reconocer fronteras.

La reunión, encabezada por el canciller Francisco Pérez Mackenna y el Presidente José Antonio Kast, puso sobre la mesa temas que cruzan a toda la región: cooperación internacional, intercambio de información entre policías y aduanas, coordinación técnica y tratados de extradición. 

"Esto empieza a cambiar hoy"

Al inicio de la jornada, el canciller insistió en que ningún país puede enfrentar este fenómeno de manera aislada. “Frente a una amenaza que no reconoce fronteras, la respuesta tampoco puede quedarse dentro de las fronteras nacionales. Ninguno de nuestros países puede enfrentar por sí solo un fenómeno de esta magnitud. Por eso, hoy estamos dando una señal política clara. Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú y Chile hemos decidido enfrentar unidos la delincuencia organizada transnacional”, afirmó.

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La cita inició lo que el Gobierno espera convertir en una estrategia de coordinación de largo plazo. La intención, según se planteó durante la cumbre, es avanzar en mecanismos permanentes de trabajo entre cancillerías, ministerios encargados de la seguridad pública e instituciones técnicas que combaten el crimen organizado.

Esto empieza a cambiar hoy. Hoy nace el Compromiso Regional de Santiago y nace con una voluntad concreta de acción, porque este esfuerzo no puede agotarse en declaraciones o diagnósticos compartidos. Nuestros ciudadanos esperan resultados, esperan seguridad, esperan que sus Estados trabajen conjuntamente para recuperar espacios de tranquilidad, legalidad y también de convivencia”, sostuvo el canciller.

El ministro de Relaciones Exteriores remarcó además que el objetivo es ampliar el alcance de esta coordinación. “Ese es el sentido de esta jornada. El propósito de esta reunión es reconocer que estamos ante un problema común y, por tanto, necesitamos consensuar una base política que permita encauzar un trabajo coordinado entre nuestras cancillerías, nuestros ministerios a cargo de la seguridad pública y nuestras entidades técnicas relacionadas con la lucha contra la delincuencia organizada transnacional”, señaló.

En esa misma línea, agregó: “Aspiramos a que el compromiso que adoptemos hoy no se agote en esta instancia, sino que se constituya en una iniciativa regional abierta y convocante a la que puedan sumarse más países de nuestra región. Este, por tanto, es un punto de partida, pero también es una señal política contundente. Nuestros países no están dispuestos a enfrentar divididos una amenaza que actúa coordinadamente a escala regional”.

Venezuela y las ausencias en la cumbre

No se tiene certeza si es un tema que se tocará en la instancia, pero no cabe duda que la posibilidad de restablecer relaciones diplomáticas con Venezuela tiene importancia en medio de los desafíos regionales como la seguridad, la migración irregular y el crimen organizado.

Aunque ese país no formó parte del encuentro, la necesidad de reconstruir canales de coordinación fue mencionada como uno de los desafíos regionales.

La ausencia de Colombia y Brasil puso en duda el alcance político de la reunión. En ese contexto, el analista político Mauricio Morales sostuvo que “solamente se está invitando o están siendo parte gobiernos de un color político específico, dejando fuera a dos gobiernos clave en la región, que corresponden a Brasil y Colombia, que coincidentemente tienen gobiernos de izquierda”.