"Más delgado, pero no demacrado": Constanza Santa María detalla cómo se vio Nicolás Maduro en el tribunal de Nueva York

¿Qué pasó?

Constanza Santa María, periodista de Meganoticias, se encuentra en Estados Unidos y estuvo presente en la audiencia de Nicolás Maduro en el tribunal de Nueva York, por lo que pudo ver al exdictador y a su esposa en vivo y en directo.

Nicolás Maduro, yo les diría que más delgado de todas maneras, pero no demacrado”, describió la periodista.

La llegada de Maduro a la audiencia

Su ingreso ocurrió minutos después de Cilia Flores, en la sala A del piso 26, donde ambos llegaron con una actitud que llamó la atención. “Primero apareció en la sala Cilia Flores, la esposa, bastante sonriente, los dos sonrientes diría yo, ella más tímida que él”.

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Luego, fue el turno del mandatario. “Después ingresó Nicolás Maduro, bastante más canchero,  pero no con esa actitud desafiante que tuvo cuando llegó a Nueva York”.

“Los dos, Maduro y Flores, llegaron vestidos con el uniforme carcelario, que es para describirlos como color caqui, como un poco beige caqui, una camisa de manga corta, una especie de guayabera, con pantalones iguales, color caqui; y abajo se alcanzaba a ver como una polera color anaranjado”, agregó Santa María.

En cuanto a su desplazamiento, la periodista advirtió un detalle. “Entraron los dos dando paso cortito”, lo que abrió dudas sobre eventuales restricciones en los pies, aunque no fue posible confirmarlo. También precisó que no llevaban esposas visibles.

Al tomar asiento, Maduro realizó un saludo general. “Saludó, miró a la sala en general, saludó a sus abogados y dijo 'good morning' en inglés”.

La audiencia de Maduro

Una vez iniciada la audiencia, su comportamiento fue uno de los elementos más notorios dentro de la sala. “Y bueno, y después cuando ya se sentaron, nunca hablaron (Maduro y Flores), pero él se vio mucho más, no sé si nervioso, no sé si es la palabra, pero inquieto... hacía movimientos todo el tiempo”.

Ese comportamiento se reflejó en gestos repetitivos durante toda la audiencia. “Se sacaba los anteojos, se ponía los anteojos, tomaba agua, tomó bastantes veces, después escribía y tomaba nota de lo que decían los abogados y lo que decía el juez”.

Además, se mantuvo atento al desarrollo de la audiencia mediante traducción simultánea.

Contraste con la actitud de Cilia Flores

Mientras Maduro se mostró activo y en constante movimiento, la actitud de Cilia Flores fue más contenida. “Ella se le vio mucho más tranquila, ni siquiera miró para muchos lados”, relató la periodista.

También destacó su presentación personal. “Ella súper bien peinada, me llamó la atención, con un moño, una cola de caballo, literal. Incluso te diría que estaba maquillada”.

Ambos, sin embargo, mantuvieron escasa interacción entre sí durante la audiencia. “Nunca hablaron”, aunque sí hubo momentos puntuales de conexión. “Hay un intercambio de miradas en algún minuto entre ellos dos cuando ya estaban sentados”.

El ambiente dentro de la sala

El ingreso de Maduro generó una reacción inmediata entre los asistentes que se encontraban en el lugar. “Cuando entran, se produce una especie como de murmullo generalizado, como de impresión en la sala, que es muy normal, muy evidente”.

La audiencia se desarrolló en la sala A del piso 26, con una distribución clara entre las partes. “En la primera estaba la fiscalía de Estados Unidos (...), la segunda fila no había nadie (...) y la tercera fila de estos escritorios estaba ocupada por los acusados”.

Al frente, el juez lideró la jornada. “Estaba el juez Alvin Hellerstein... durante la audiencia hubo momentos en que tosía, como que se trapicaba, tenía que tomar agua, costaba entenderle”.

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