Logo Mega

Este aviso se cerrará en segundos

Advirtió que algo no estaba bien en su brazo y terminó con una amputación: recibirá millonaria indemnización

¿Qué pasó?

Un hombre que sufrió una fractura en su brazo terminó perdiendo su extremidad superior dominante luego de que una infección avanzara hasta un punto en que la amputación se convirtió en la alternativa necesaria para resguardar su vida.

El caso ocurrió tras su atención en el Hospital Regional de Rancagua y llegó a tribunales luego de que el paciente demandara al Servicio de Salud de O'Higgins por falta de servicio. La Corte de Apelaciones de Rancagua confirmó la condena y aumentó la indemnización por daño moral de $40 millones a $60 millones.

Uno de los antecedentes considerados por la justicia fue que el propio paciente había advertido durante sus controles que algo no estaba bien con su extremidad. Entre otras señales, indicó que su brazo tenía mal olor e incluso grabó uno de los controles realizados por el médico tratante.

Ir a la siguiente nota

De acuerdo con el fallo, durante la evolución de la lesión se produjo la expulsión de un perno y material óseo. Sin embargo, esta situación fue explicada al paciente como “una circunstancia normal” dentro de su recuperación, sin que en ese momento se adoptaran las medidas diagnósticas necesarias para determinar la causa de esas manifestaciones y la gravedad de la infección.

Con el paso de los meses, la infección alcanzó tal gravedad que fue necesario amputarle el brazo dominante. Para la Corte, las circunstancias en que se produjo el deterioro fueron relevantes al momento de establecer el monto de la indemnización, considerando además el impacto que tuvo la pérdida de la extremidad en su autonomía y actividades cotidianas.

El tribunal también tomó en cuenta las consecuencias psicológicas acreditadas y el impacto laboral, debido a que el hombre se desempeñaba en labores agrícolas, una actividad que requería el uso de sus extremidades. Además, descartó los argumentos del Servicio de Salud respecto de una eventual responsabilidad del propio paciente por su conducta o adherencia al tratamiento.

Finalmente, la Tercera Sala de la Corte de Apelaciones de Rancagua confirmó el fallo del Segundo Juzgado Civil de Rancagua y estableció que el afectado deberá recibir $60 millones por concepto de daño moral, considerando la pérdida irreversible de su brazo dominante, su edad, la pérdida de autonomía y las consecuencias psicológicas y laborales del caso.