Caso Ronald Ojeda entra en fase decisiva: este jueves parte la preparación del juicio oral y llega extraditado Dayonis Orozco
- Por Leslie Ayala | Daniel Soza
¿Qué pasó?
La investigación más importante que ha desarrollado la Fiscalía chilena contra el Tren de Aragua vivirá este jueves una jornada clave.
Mientras en el 11° Juzgado de Garantía de Santiago comenzará la audiencia de preparación de juicio oral por el secuestro y homicidio del exteniente venezolano Ronald Ojeda, y una serie de otros delitos atribuidos a la célula “Los Piratas”, durante la misma jornada llegará extraditado desde Colombia Dayonis Junior Orozco Castillo, alias “Boti” o “Botija”. Este último es uno de los acusados incluidos en la investigación que lidera el fiscal regional Metropolitano Sur Héctor Barros.
Etapa decisiva
La coincidencia de ambos hitos marca el inicio de una etapa decisiva en una causa que busca acreditar, por primera vez en un juicio oral, el funcionamiento completo de la principal estructura del Tren de Aragua que operó en Chile. Y, sin ir más lejos, la tesis del Ministerio Público: que el crimen del exmilitar venezolano Ronald Ojeda fue planificado y ordenado por el régimen de Nicolás Maduro.
Ir a la siguiente notaLa acusación presentada por Barros y el fiscal jefe Álex Cortez reúne a 20 acusados por delitos de asociación criminal, secuestro con homicidio, secuestro extorsivo, homicidio simple, extorsión, receptación de vehículos y disparos injustificados, entre otros ilícitos.
En el extenso escrito de acusación, la Fiscalía sostiene que el Tren de Aragua se instaló en Chile “desde a lo menos el año 2019 como una organización criminal transnacional de origen venezolano, con presencia en distintos países del continente y una estructura jerárquica perfectamente definida”.
De hecho apunta que “esta organización actúa con permanencia en el tiempo, cumpliendo sus integrantes distintas funciones, de acuerdo con su jerarquía dentro de la organización, con existencia de un centro de poder del cual emanan las directrices hacia los distintos niveles jerárquicos”.
Su finalidad, agrega, era “lucrarse con las actividades ilícitas que la organización criminal realiza”.
Instrucciones desde Venezuela
La acusación detalla que las instrucciones se impartían principalmente desde Venezuela, Colombia y otros países cercanos, desde donde se planificaban los delitos que posteriormente eran ejecutados en Chile. “Una de las características más relevantes de la organización criminal es la fungibilidad o intercambiabilidad de sus miembros, por cuanto si uno de estos fallece o es detenido, es reemplazado rápidamente, asegurando con esto la subsistencia de la organización criminal en el tiempo”, afirma el documento.
Según la Fiscalía, la organización no solo explotaba distintos mercados ilícitos, sino que lo hacía con una clara distribución de funciones. “Para cumplir la finalidad última de la asociación criminal, esto es, el lucro, esta estructura organizada comete diversos delitos funcionales a este objetivo, ocupando principalmente espacios o mercados ilegales no explotados por la delincuencia nacional”, señala la acusación.
Junto con todo esto, enumerando entre ellos “secuestros extorsivos, secuestros con homicidio, tráfico de inmigrantes, trata de personas, mercado de la prostitución, sicariato, tráfico de drogas, delitos contra la propiedad y extorsión”.
El Ministerio Público identifica a “Los Piratas” como la principal célula de la organización en Santiago.
“En la ciudad de Santiago, la principal célula que opera es la conocida como ‘Los Piratas’ o ‘Los Piratas de Aragua’, la que se dedica principalmente a cometer delitos de secuestros, secuestros con homicidio, homicidios, tráfico de drogas, extorsiones y delitos contra la propiedad”, sostiene el escrito. Añade que entre 2023 y 2024 esa estructura estuvo involucrada en “un número importante de delitos de secuestros y homicidios”.
Organización que sobrevive
Para la Fiscalía, la organización mantuvo intacta su capacidad operativa pese a las detenciones y muertes de algunos integrantes. “Fueron detenidos, fallecieron o huyeron del país (…) siendo reemplazados por nuevos integrantes (…) continuando cometiendo los mismos delitos”, sostiene la acusación, describiendo una estructura diseñada para sobrevivir incluso cuando algunos de sus miembros eran capturados.
La acusación identifica como uno de los máximos líderes a Carlos Francisco Gómez Moreno, alias “Carlos Bobby”, mientras que en Chile sitúa como principal jefe operativo a Rafael Gámez Salas, alias “Turko”. Junto a ellos aparece Alfredo Henríquez Pineda, alias “Gordo Ale”, como uno de los encargados de dirigir la operación de “Los Piratas”. Sobre Carlos Bobby, la Fiscalía sostiene que era quien “autoriza los secuestros extorsivos”, decidía quiénes serían las víctimas, qué integrantes participarían en cada delito y cuáles debían abandonar Chile después de cometerlos para evitar su detención.
Respecto de alias “Turko”, la acusación afirma que era quien seleccionaba a las víctimas, distribuía funciones entre los integrantes, conseguía vehículos y armas, impartía instrucciones y exigía rendición de cuentas una vez ejecutados los delitos. “Es quien selecciona a las víctimas de secuestro (…) distribuye las funciones (…) dispone a sus subalternos conseguir elementos para cumplir los secuestros, tales como vehículos y armas”, señala el documento.
El crimen de un disidente
Uno de los capítulos más relevantes de la acusación corresponde al secuestro y homicidio del exteniente venezolano Ronald Ojeda. Según la Fiscalía, el crimen fue planificado desde la estructura de mando del Tren de Aragua mediante un grupo de WhatsApp administrado por alias “Turko”.
En ese chat, sostiene el Ministerio Público, “Turko señala que para cometer el delito van a ir vestidos como PDI”, agregando instrucciones para “guardar el secreto de la operación”, “activar a los distintos miembros” y que “cuando expliquen el plan sólo uno va a hablar”. La acusación añade que el uso de vestimenta de la Policía de Investigaciones ya había sido autorizado por los niveles superiores de la organización criminal antes de ejecutar el secuestro.
La investigación también reconstruye la logística utilizada para cometer el crimen. La Fiscalía sostiene que el automóvil empleado para trasladar a Ronald Ojeda fue proporcionado por Edgard Javier Benítez Rubio, quien cumplía funciones de custodiar y facilitar vehículos a la organización. “Entregó (…) el vehículo Nissan Versa (…) utilizado para trasladar a la víctima Ojeda Moreno luego que fue secuestrada desde su domicilio”, sostiene el documento.
Respecto del ocultamiento del cadáver, la acusación afirma que integrantes del Tren de Aragua controlaban la toma Santa Marta, donde finalmente fue enterrado el exmilitar venezolano. Según el Ministerio Público, quienes administraban ese campamento “traficaban droga, cobraban vacuna, prestaban cobertura a la organización como un lugar seguro para reunirse, mantener a víctimas secuestradas e incluso recibir los dineros producto de los secuestros extorsivos”.
La llegada de Botija
Durante esta misma jornada está prevista la llegada a Chile de Dayonis Junior Orozco Castillo, quien permanecía detenido en Colombia y cuya extradición fue concedida para enfrentar este proceso.
La acusación sitúa a Orozco dentro de los grupos operativos utilizados por la organización para ejecutar distintos delitos. El documento sostiene que integraba los grupos de WhatsApp creados por alias “Turko” para coordinar secuestros y aparece vinculado al homicidio del teniente de Carabineros Emmanuel Sánchez Soto, además de mantener coordinación permanente con otros integrantes de “Los Piratas” para ejecutar las instrucciones impartidas por los líderes de la organización.
Uno de los aspectos centrales de la acusación es que la Fiscalía no analiza cada crimen de manera aislada. Por el contrario, conecta secuestros, homicidios y extorsiones mediante evidencia balística, vehículos utilizados reiteradamente, inmuebles empleados como casas de cautiverio, teléfonos celulares y conversaciones de WhatsApp. El Ministerio Público sostiene que los integrantes utilizaban “lugares comunes para la comisión de distintos delitos”, compartían automóviles, armas de fuego y logística entre diferentes hechos criminales y mantenían una estructura permanente destinada a asegurar la continuidad de las operaciones.
La audiencia de preparación de juicio oral constituye la última etapa antes del juicio propiamente tal. Durante esta fase, el tribunal resolverá qué testigos, peritos, documentos, interceptaciones telefónicas, conversaciones de WhatsApp, pericias y demás pruebas podrán ser incorporadas al debate oral.
Será, además, la primera vez que la Fiscalía encabezada por Héctor Barros expondrá íntegramente ante el tribunal la teoría del caso construida durante la investigación, con la que busca demostrar que el secuestro y homicidio de Ronald Ojeda no fue un hecho aislado, sino parte del funcionamiento de una organización criminal transnacional con una estructura jerárquica, roles definidos y operaciones coordinadas desde el extranjero.
En paralelo, este miércoles el Presidente de Colombia Gustavo Petro también confirmó la extradición a Chile de Larry Changa. Si bien el anuncio coincidió con el inicio de esta nueva etapa del caso Ronald Ojeda, el líder criminal no está acusado en esta causa. Su entrega responde a otras investigaciones que mantiene el Ministerio Público en su contra por delitos distintos.
La llegada de Dayonis Orozco y el inicio de esta audiencia convierten la jornada de este jueves en uno de los momentos más relevantes desde que comenzó la investigación del crimen que remeció a Chile y que puso al Tren de Aragua en el centro del debate sobre el avance del crimen organizado en el país.
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