La razón del despido no estaba debidamente justificada: Trabajador portuario es indemnizado con más de $35 millones
- Por Lucas Figueroa
¿Qué pasó?
Aunque de manera parcial, el Juzgado de Letras de Arica acogió la demanda de despido improcedente y cobro de prestaciones laborales presentada por un operador de lanchas que fue desvinculado por una agencia naviera.
El 30 de abril de este año, el trabajador fue despedido vía telefónica, sosteniendo que esto se debe a necesidades de la empresa, razón por la cual el recién desvinculado fue a la Inspección Provincial del Trabajo, donde hice un reclamo (...) donde se generó que nos citaran a una audiencia de conciliación. El exempleador no asistió.
El trabajador asegura que la causal de necesidades de la empresa para ser invocada "es necesario que concurran ciertos hechos "o situaciones objetivas que no dependan únicamente de la voluntad del empleador, ya que estos tienen que ser graves y tengan carácter permanentes".
Ir a la siguiente nota"Es dable señalar que el fundamento por el cual se me despidió es tan genérico y somero que no se especifica de manera clara y precisa los hechos en que se fundamenta la causal invocada.
En cuanto a las solicitudes del trabajador, este demandó ser indemnizado con un total de 57 millones. Sin embargo, la instancia judicial, acogió parcialmente la demanda de despido improcedente y cobro de indemnizaciones y prestaciones laborales, condenando a la empresa a pagarle cerca de 35 millones de pesos.
Los reclamos del trabajador
El trabajador acusó que, con el pasar del tiempo, fueron incrementando sus reclamos en contra de la empresa por los desperfectos que empezaron a presentar las lanchas, en el contexto de una nueva jefatura del departamento de mantención.
"Otra situación de conflicto que surgía eran los pocos recursos disponibles para solucionar problemas de emergencias que dejaban a las lanchas fuera de servicio, y es así con el fin de acortar los tiempos de inactividad del equipo, yo como coordinador solventaba la compra de materiales, reparaciones, y cualquier situación que estuviera a mi alcance. Por este motivo tuvimos que retrasar los pagos, como por ejemplo a las maestranzas Feider, de Luis Castillo", dice el documento presentado ante la justicia.
"Incluso al personal de buceo tampoco se les pagaba cuando terminaban sus servicios demandados, pagándoseles incluso a 60 días. Por ello, en muchas oportunidades tuve que asumir los costos de reparaciones o de servicios con mis propios recursos", se agrega.
De la misma forma, acota que "el 8 de febrero del presente año recala en Mejillones (procedente de Iquique) la lancha Río Salado, la cual presenta problemas en su navegación por no contar con su escotilla de proa cerrada y estanca cerrada".
"Ello provoca la inundación de esta escotilla provocando el encausamiento de la lancha poniendo a la tripulación y al equipo en peligro, este incidente no es comunicado en forma inmediata por el patrón
a cargo de la navegación, sólo horas después el segundo patrón me informa lo acontecido en la madrugada", añade.
"Una vez recabada toda la información con el resto de la tripulación, procedo a informar a mi jefatura,
esto provoca una llamada del superintendente de mantención donde se generó una áspera conversación (debido al reclamo que realicé telefónicamente a mi jefatura) donde expuse los riesgos que debió pasar la tripulación y la lancha debido a que no se tomaron todas las medidas de seguridad antes del zarpe en Iquique", sostiene el reclamo.
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