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Padre de menor inyectado con lidocaína por error revela los detalles de la neglicencia

  • Por Meganoticias

Con "buena evolución" se encuentra el pequeño Mateo Zamudio de dos años, quien fue inyectado erróneamente con lidocaína por parte de uno de los funcionarios del Hospital de Quilpué este pasado domingo 2 de diciembre.

El niño llegó durante la mencionada jornada junto a sus padres al recinto hospitalario, quienes lo llevaron por un cuadro de infección estomacal que lo afectaba. Sin embargo, la situación se complicó cuando le fue mal administada la medicina.

"Al parece por órdenes, pienso, el doctor le inyecta lidocaína directo a la vena. Mateo en el momento comenzó a saltar, a convulsionar, mi señora dice que fue en cosa de segundos", reveló el padre del menor, Gustavo Zamudio.

"Luego de eso, quedó tieso con la mirada fija, ella (su esposa) quedó en schock. Intentaron retenerla, pienso yo, para bajarle el perfil al tema dado que estaba en una Urgencia de hospital".

Posteriormente, "algunos lo vieron con la bigotera de oxígeno puesta. Se le aplicó algún sedante extra a Mateo que aparece ahí dentro de la epicrisis, y bueno, la situación era bastante chocante. Estaban los abuelos presentes, personas mayores de edad, sus primos, y en ese momento estaban todos shockeados".

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"Luego de alrededor de una hora, apareció el director del Hospital de Quilpué, Víctor Arancibia, quien estuvo en contacto siempre vía mensaje o teléfono para presentarnos algunas opciones, y una de esas fue trasladarlo a una clínica privada, donde había servicio pediátrico. Fue la mejor opción".

No obstante, Zamudio comentó un episodio que vivió al momento que hacer los trámites del traslado: "El funcionario a cargo del turno no sabía cuál era el papel para ellos, cuál era el papel para mí, cuál era para el que iba al buzón. Se reían un poco y eso me hizo llamarles la atención dado el delicado momento que estábamos viviendo. Mateo ya estaba siendo en monitoreado y necesitábamos trasladarlo a un lugar donde existiera exámenes de una manera más rápda y más exhaustiva".

Cuando la familia llegó a la Clínica del Mar de Viña del Mar, el padre indicó que "hacía falta una carta por el tema de la Ley de Urgencia, y esa carta que llegó en primera instancia no fue aceptada por la clínica por un tema de protocolo que ellos tienen, y tuvimos que esperar una nueva. Eso nos retrasó horas en la Urgencia sin que Mateo pudiera subir a la Unidad Pediátrico Crítico (UPC) de la clínica".

"Sí tengo que agradecer a una enfermera que extendió su turno para esperar esa carta. Hizo todas las gestiones necesarias dado que el Hospital de Quilpué no tenía una ambulancia para enviar en ese momento la carta, por otras necesidades que tenía, y porque también en su momento, me llegó también la información de que había alguien que retenía la carta en el Hospital de Quilpué. Pero gracias a la gestión de esa enfermera, de alguna manera, vía redes sociales llegó la carta lo que le permitió a Mateo hacer el ingreso y subir, bastante horas después, cerca de las 11 de la noche".

Finalmente, el padre de Mateo afirmó que tuvo una reunión privada con Arancibia, quien le explicó la situación, "y sí, ellos me reconocieron el error".

Actualmente, el menor "ha evolucionado bien" y está a la espera de nuevos éxamenes.