Los enigmas de la amiga mexicana que centró las primeras sospechas en caso de Nicole Sessarego
Este viernes a dos años y cuatro meses de su muerte, se cerró el caso del asesinato en Buenos Aires de la estudiante chilena Nicole Sessarego. La justicia argentina condenó a Lucas Ariel Azcona, autor confeso del crimen, a cadena perpetua con la agravante de "odio de género", la que se utiliza por primera vez en dicho país y permitirá que el condenado no obtenga beneficio carcelario alguna hasta que cumpla por lo menos 35 años de condena.
Sin embargo, costó bastante llegar a este punto, ya que Azcona recién fue detenido cuatro meses después del crimen luego de que su familia lo reconociera en el video de una cámara de seguridad como el hombre que seguía a Nicole cuando iba a su departamento. Tras confesar el asesinato a su hermana y padre, fue éste último quien lo entregó a las autoridades.
Tanto así que semanas después de ocurrido el crimen la policía argentina centró sus primeras sospechas en otras personas.
LA AMIGA MEXICANA
Nicole murió el 15 de julio de 2014 luego de ser atacada a la entrada del hall del edificio que habitaba en el barrio de Almagro, donde sufrió once puñaladas y sin que le robaran ningún objeto personal.
En noviembre de 2014 las sospechas de la familia apuntaban a una amiga de Nicole de nacionalidad mexiana como alguien que pudiese tener más información vinculada al asesinato.
Según publicó el sitio "TN", la joven no quiso hablar del tema cuando fue consultada por la misma familia de la estudiante de periodismo. Incluso, la mujer dejó Argentina 20 días después del crimen, pero conversó en tres ocasiones con la Justicia luego la misma policía trasandina la requiriera.
"La actitud de la mexicana no fue buena; es natural (que la familia) tenga sospechas", dijo en aquel momento la abogada de la familia de Nicole, Patricia Anzoátegui.