Nueva York se prepara para la llegada del huracán ''Irene''
Sólo días después del terremoto, Nueva York se empieza a cerrar a la espera de "Irene", que ya ha tocado tierra cerca de cabo Lookout, en Carolina del Norte (EE.UU.), con vientos máximos sostenidos de 140 kilómetros por hora, según el Centro Nacional de Huracanes (CNH) estadounidense.
Todas las líneas de metro, autobús y tren de Nueva York se interrumpirán desde el mediodía. Se suspenderán los partidos, los estrenos de Broadway y hasta la tienda de Apple de la Quinta Avenida, que siempre abre 24 horas.
El alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, ha ordenado la evacuación de 250 mil personas antes de las cinco de la tarde, sobre todo en las zonas costeras del archipiélago que es la ciudad.
Las islas que forman Nueva York (sólo el Bronx está unido al continente), estarán casi aisladas durante 24 horas. Los cinco aeropuertos de la zona se han cerrado, los puentes que unen Manhattan con el resto de la ciudad interrumpirán también el paso si el viento que supera los 96 kilómetros por hora de manera sostenida. Según los últimos pronósticos, los vientos pueden llegar a 130 kilómetros por hora.
El huracán ha perdido intensidad en las últimas horas y ha sido degradado de categoría 2 a 1 en una escala de 5, aunque sigue siendo "extremadamente peligroso", según el Centro de Huracanes de EE.UU. Se pronostica que comenzará a perder intensidad en las próximas horas, convirtiéndose en el primer ciclón que impacta territorio estadounidense desde 2008 cuando 'Ike' tocó tierra en Galveston (Texas).
Amenaza de apagones y cortes de agua
El principal factor de caos serán los cortes de agua y de luz, que pueden durar varios días en una ciudad propensa a los apagones. Aquí la luz deja de funcionar con frecuencia durante los veranos por la sobrecarga de la red y el mal estado de las infraestructuras.
La mayoría de los neoyorquinos vive en edificios altos y eso los hace más vulnerables al azote de la tormenta. El viernes los conserjes se afanaban por transmitir consejos a los residentes para intentar reducir al mínimo los daños que se avecinan.
El alcalde Michael Bloomberg intentó convencer a los neoyorquinos de la gravedad de la emergencia visitando las zonas costeras y eacribiendo en su cuenta de Twitter mensajes de advertencia para sus conciudadanos.
EL MUNDO.ES