Logo Mega

Este aviso se cerrará en segundos

Restaurant dejó de cobrar a sus clientes y sus ganancias subieron

¿Qué pasó?

Un restaurante de Minneapolis, en Estados Unidos, decidió eliminar los precios de su menú y operar únicamente mediante donaciones voluntarias de los clientes.

La iniciativa fue impulsada por Dylan Alverson, propietario del establecimiento Post Modern Times, quien aseguró que, contra todo pronóstico, el negocio está obteniendo mejores resultados financieros que cuando funcionaba bajo un modelo tradicional.

Según relató en una entrevista reciente al New York Times, los beneficios del restaurante nunca habían sido tan positivos, pese a que entre el 40% y el 50% de los clientes no paga por las comidas que consume.

Ir a la siguiente nota

De negocio tradicional a restaurante basado en donaciones

El cambio comenzó a principios de 2026, cuando el local dejó atrás su modelo comercial convencional y pasó a operar exclusivamente mediante aportes voluntarios de la comunidad.

A través de una publicación en redes sociales, Alverson explicó que la decisión surgió tanto por razones ideológicas como por las dificultades económicas que enfrentaba el negocio desde hace varios años.

El empresario sostuvo que el restaurante había permanecido prácticamente insolvente desde 2020, pese a continuar operando y manteniendo su actividad comercial.

Los números que sorprendieron a su propietario

Según explicó, durante 2025 el restaurante generó ventas por cerca de 1,3 millones de dólares, pero aun así terminó el año con pérdidas cercanas a los 18.500 dólares.

Tras la implementación del sistema de donaciones, la situación financiera comenzó a mejorar: "He estado luchando por obtener beneficios durante 15 años y no creo que sea posible sin aprovecharse de la gente", afirmó el propietario al explicar por qué decidió abandonar el esquema tradicional de funcionamiento.

Cómo funciona el restaurante

Bajo el nuevo modelo, los clientes pueden consumir alimentos y bebidas sin la obligación de pagar un monto determinado.

El establecimiento mantiene un menú más reducido que el anterior y parte de su funcionamiento depende del apoyo de voluntarios y de las contribuciones realizadas por los propios visitantes.

Además, los trabajadores reciben ingresos mediante propinas compartidas y aportes de la comunidad.

Pese a que una parte importante de los clientes opta por no realizar donaciones, el dueño sostiene que quienes sí colaboran compensan esa diferencia, permitiendo que el proyecto continúe funcionando.

Un experimento que sigue en marcha

El éxito de la iniciativa ha generado debate tanto entre defensores como detractores del modelo.

Mientras algunos consideran que demuestra la viabilidad de sistemas basados en la confianza y la cooperación comunitaria, otros han manifestado preocupación por eventuales problemas de seguridad o sostenibilidad financiera a largo plazo.

Para enfrentar esas inquietudes, el propietario aseguró haber incorporado medidas adicionales, incluyendo la colaboración de un guardia de seguridad voluntario.

Por ahora, Alverson afirma que continuará con el proyecto y que observa el restaurante como un experimento social y económico en constante evolución, uno que hasta ahora ha logrado desafiar las reglas tradicionales del negocio gastronómico.

Leer más de