Una joven fue diagnosticada con una grave enfermedad en Australia.

Sintió un cosquilleo en la garganta, pensó que era amigdalitis, pero le dieron un aterrador diagnóstico

  • Por Diego Alonzo

Renae Wooten, de 29 años, se consideraba una mujer sana, puesto que no tenía antecedentes por alguna enfermedad. Sin embargo, en 2021 comenzó a presentar leves molestias en su garganta, lo que la llevó a pensar que podría tener amigdalitis.

Todo comenzó con un cosquilleo, aunque más tarde experimentó dolor y sentía que tenía comida atascada en la parte posterior de la garganta. A raíz de lo anterior, decidió tomar una linterna y apuntar hacia sus amígdalas.

En ese instante, quedó sorprendida al percatarse que tenía un bulto, por lo que optó por ir al médico en octubre de ese mismo año y verificar cuál era su diagnóstico.

El aterrador diagnóstico

Renae remarcó que "tenía un cosquilleo en la parte posterior de la garganta, pero realmente no le di mucha importancia... En mi mente, era un libro de texto saludable. No bebía ni fumaba, como realmente limpio, trato de limitar las toxinas en mi vida, hago ejercicio".

A partir de allí, reservó hora al médico y los especialistas le comentaron que no se trataba de una amigdalitis como ella pensaba y unos exámenes terminaron por confirmar que tenía linfoma no Hodgkin, un cáncer que se origina en el sistema linfático, informa NZ Herald.

 

NZ Herald

 

Al momento de recibir la noticia, la paciente, que vive en la ciudad de Melbourne, Australia, indicó que "me quedé insensible. Recuerdo haber dicho que no había forma de que esto fuera posible. Dijeron que solo era mala suerte, y que no había nada que pudiera haber hecho para evitarlo".

"Rompí a llorar"

Tras ser diagnosticada, la joven reveló que empezó a sentirse culpable, ya que creía que se convertiría en una carga para los demás: "Mi pareja me llamó y rompí a llorar. Me sentí muy culpable... Había visto las historias de terror sobre el cáncer y los estragos que podría causar en los seres queridos".

Renae inició su respectiva quimioterapia y decidió raparse una vez que los doctores le dijeran que se le iba a caer el cabello. Este fue el inicio de un exitoso proceso de recuperación, aunque dejó en claro que "para la ronda cuatro, estaba exhausta, física, mental y emocionalmente. No quería hacerlo más".

 

NZ Herald

 

Finalmente, se sometió a una serie de escáneres y los especialistas descubrieron que el cáncer había desaparecido por completo y que ella estaba en remisión. Desde ese entonces, la joven ha dedicado parte de su tiempo a concientizar sobre esta enfermedad e, incluso, comenzó un podcast: "Tener cáncer me cambió como persona. Me hizo apreciar la vida y no dar nada por sentado", agregó.

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