"Era fuego puro en mis venas": Joven que estuvo 10 días grave relata nuevo síndrome del coronavirus
¿Qué pasó?
La infección del Covid-19 está presentando un nuevo síntoma que está aquejando con dureza en pacientes que están luchando contra el coronavirus y que tiene en alerta a los equipos médicos en Estados Unidos y Europa.
Es el caso de Jack McMorrow, quien a mediados de abril presentó un ligero sarpullido rojizo en las manos, tenía los ojos vidriosos y con problemas estomacales.
Luego de 10 días, el estudiante del noveno grado en el distrito de Queens en Nueva York exhibió complicaciones en su salud, siendo internado de urgencia tras no poder moverse.

Tras una serie de exámenes, se detectó una insuficiencia cardíaca producto de un síndrome inflamatorio grave recién descubierto relacionado con el coronavirus, síntoma que ha afectado a 200 niños en Estados Unidos y Europa cobrando varias vidas.
¿Qué es este nuevo síndrome del coronavirus?
Este nuevo síndrome del Covid-19 fue denominado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) como una enfermedad inflamatoria multisistémica infantil.
Esta afección ataca los pulmones, como pasa con la infección principal del coronavirus, pero provoca inflamación en todo el cuerpo y puede paralizar el corazón.
Incluso, se ha comparado con un síndrome inflamatorio infantil poco común llamado enfermedad de Kawasaki, pero los médicos han hallado que el nuevo padecimiento afecta al corazón de otras formas y se manifiesta más en niños de edad escolar.

“Sentía presión en el pecho y cuando respiraba hondo me dolía en el fondo. Era fuego puro que podía sentir cómo recorría mis venas y era como si alguien me hubiera inyectado fuego”, reveló Jack, quien además presentó cuello inflamado, náuseas, tos seca y un sabor metálico.
“Sin duda pudo haber muerto”, dijo Gheorghe Ganea, quien, junto con su esposa, Camelia Ganea, ha sido el médico familiar del adolescente desde hace años.
“Cuando hay insuficiencia cardiovascular pueden surgir otras cosas. Otros órganos pueden colapsar, uno tras otro, y la supervivencia se vuelve muy difícil”, aseveró el facultativo.

Tras un largo proceso, Jack logró superar el padecimiento, eso sí, con un seguimiento en cardiología, suministrando esteroides y anticoagulantes durante un tiempo.
Así su experiencia junto a la de otros sobrevivientes son cruciales para los médicos, los funcionarios de salud y los padres, que están ansiosos por comprender este misterioso padecimiento.
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