Clave para regular la insulina: Estudio revela el tiempo de sueño ideal y alerta efecto de dormir de más el fin de semana
Dormir poco tiene efectos en la salud, pero también hacerlo en exceso o de manera irregular. Así lo plantea un estudio realizado por una universidad china, que analizó a cerca de 20 mil personas entre 20 y 80 años, y que vuelve a instalar el debate sobre la higiene del sueño.
La investigación determinó que el tiempo ideal de descanso para un mejor metabolismo de la glucosa es de 7 horas y 19 minutos. Las personas que duermen en ese rango presentarían menor resistencia a la insulina y mejores indicadores metabólicos.
La relación con la insulina
El estudio pone énfasis en cómo el sueño impacta directamente en la regulación de la insulina, hormona clave para controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Ir a la siguiente notaMantener un descanso adecuado y estable permite que este proceso funcione de mejor manera, mientras que las alteraciones en las horas de sueño pueden generar resistencia a la insulina, afectando el metabolismo.
No solo importa cuánto, sino cómo
El análisis también mostró que tanto dormir menos como más de ese promedio puede generar alteraciones en la glucosa. A esto se suma un factor clave: la regularidad del sueño durante la semana.
Uno de los puntos relevantes es que intentar recuperar el sueño durante el fin de semana no solo no compensa la falta de descanso, sino que también puede afectar el metabolismo de la glucosa, generando mayores irregularidades.
Riesgos de dormir mal
Los efectos de una mala calidad de sueño no se limitan al cansancio. El cardiólogo de la Clínica Alemana, Luis Morales, explicó que “el mal hábito del sueño se asocia, desde el punto de vista cardiovascular, a mayor riesgo de hipertensión, mayor riesgo de diabetes, mayor riesgo de sobrepeso”.
“Se asocia a un tema que es súper interesante que tiene que ver con mayor deterioro cognitivo. Las personas que tienen mala calidad del sueño tienen más riesgo de tener deterioro cognitivo y demencia, y se asocia, además, a mortalidad en general. Es decir, las personas que duermen mal tienen más riesgo de tener mortalidad por cualquier causa”, agregó.
La importancia de un rango adecuado
Desde la neurología también se refuerza la necesidad de mantener un equilibrio en las horas de descanso. La doctora Evelyn Benavides, de la Clínica Las Condes, señaló que “el número de horas que debe dormir un adulto promedio deberían ser entre 7 y 8 horas por noche... Esa calidad de sueño logra que una serie de hormonas que regulan la insulina, que es una hormona que hace que disminuya el azúcar y se aproveche el azúcar de la sangre con los músculos, principalmente, se regule de forma correcta”.
“El dormir menos horas o más horas aumenta el riesgo de obesidad, de resistencia a la insulina y de cambios también que tienen que ver con el colesterol y con riesgos de diabetes y hipertensión”, añadió.
Un patrón que se mantenga en el tiempo
Más allá de una cifra exacta, el principal llamado es a sostener un patrón de sueño constante durante toda la semana. Intentar concentrar el descanso en pocos días, como ocurre al dormir más el fin de semana, no logra revertir los efectos de la falta de sueño.
La recomendación apunta a mantener un promedio cercano a las 7 u 8 horas diarias, con horarios similares entre semana y fines de semana, evitando grandes variaciones.