EXCLUSIVO | "Gendarmería me regaló 1 año y 7 meses": Habla condenado por abuso beneficiado por Rabat

E.N.N. está en libertad. Cuando se le pregunta quién autorizó la reducción de su condena, no menciona al ministro de Justicia, Fernando Rabat, ni a la comisión que interviene en el procedimiento. Describe el tiempo descontado de su pena como un regalo.

"Salí porque Gendarmería me regaló un año y siete meses", afirma.

Su nombre figura entre los beneficiados por las rebajas de condena que están en el centro de la controversia. Según lo publicado por Radio Bío Bío, fue condenado a diez años de cárcel por abuso sexual reiterado contra una persona menor de 14 años. Un decreto firmado por Rabat redujo su pena en 17 meses: dos menos que los que menciona durante la entrevista.

Ir a la siguiente nota

En conversación con Mega Investiga, atribuye el beneficio a su buen comportamiento durante el encierro y agradece haber recuperado la libertad. Al mismo tiempo, insiste en que es inocente y cuestiona la investigación que terminó con su condena.

—¿Usted postuló al beneficio?
—Nunca, jamás en mi vida.
—¿Sabía que podía tener el beneficio?
—Sí, sabía.

Accede a conversar con Mega Investiga y, según su familia, quiere dejar el tema atrás. Habla de las dificultades económicas para contar con un abogado y de un pago que hizo a un defensor, pero no consigue reconstruir con claridad cómo comenzó la tramitación de su rebaja. Más adelante vuelve a mencionar a un abogado, aunque sin precisar qué gestiones realizó.

Sí entrega una explicación cuando se le pregunta qué condiciones habría cumplido para recibir el descuento.
"Por eso me dieron los meses a mí. Porque tenía un buen comportamiento, porque no tuve ninguna discusión", sostiene.

Es la razón que identifica para explicar su salida anticipada, aunque durante la conversación también utiliza la palabra "indulto" para referirse al beneficio recibido.

Cuenta que estuvo en Colina y que antes pasó por Santiago 1. Al precisar cuánto tiempo permaneció en prisión, primero habla de once años y luego se corrige a diez. También relata que estuvo hospitalizado poco antes de recuperar la libertad.

Cuando se le consulta cuánto le faltaba para terminar su condena, menciona dos años.

—¿Usted tenía que haber salido en 2028?
—Sí.

Las fechas y los períodos que entrega no permiten reconstruir con precisión su tiempo de reclusión. Su evaluación del beneficio, en cambio, es inequívoca: considera que debía recibirlo.

Cuando la conversación se desplaza hacia la polémica por los decretos, E.N.N. responde desde su propia situación. Niega reiteradamente su responsabilidad y no expresa arrepentimiento por los delitos por los que fue condenado.

"Hay algunos que hicieron los delitos, los hicieron ellos. Y uno no lo hizo", señala.

Sostiene que hay personas inocentes en prisión y asegura que en su caso no se realizaron las diligencias que correspondían. Cuestiona así su condena, aunque durante la conversación no aporta nuevos antecedentes que permitan sustentar sus afirmaciones.

"No se verificó si era verdad o mentira", dice entre sollozos.

Esa convicción también atraviesa su evaluación de la rebaja. Cuando se le pregunta por las críticas al gobierno y, en particular, al ministro de Justicia, respalda el beneficio, pero agrega una condición.

“Yo encuentro que está bien, pero es que deben ver los casos primero", apunta.

Para E.N.N., la reducción que recibió es correcta y las decisiones deben estar precedidas por una revisión de los casos. Sin embargo, cuando explica qué debería revisarse, vuelve a cuestionar la investigación que lo llevó a prisión.

—O sea, el regalo, como lo llama usted, ¿está bien dado? ¿Y agradece al gobierno?
—Por supuesto que sí, porque yo soy inocente. Yo soy inocente.

Al final de la conversación se le plantea si otras personas deberían acceder al beneficio o si corresponde rechazarlo en casos como los que han provocado la controversia. Su respuesta vuelve a distinguir entre quienes, según dice, cometieron delitos y quienes se consideran inocentes.

Sobre lo que significó para él recuperar la libertad, en cambio, no expresa dudas.

“Para mí fue bueno. Tarde, pero bueno?”.