¿Qué es la isoterma cero y qué tiene que ver con los aluviones?

¿Qué pasó?

Tras el impactante aluvión que afectó a Las Condes durante la tarde del jueves, uno de los conceptos que apareció entre las explicaciones preliminares del fenómeno fue la isoterma cero.

Se trata de un indicador meteorológico que ayuda a comprender por qué, bajo determinadas condiciones, las precipitaciones pueden aumentar el riesgo de crecidas y aluviones en sectores cordilleranos.

¿Qué es la isoterma cero?

La isoterma cero es una superficie imaginaria de la atmósfera en donde la temperatura del aire alcanza los 0°C. Su altura varía según las condiciones meteorológicas y sirve como referencia para distinguir las zonas donde las precipitaciones tienden a caer como nieve o como lluvia.

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En términos generales, por encima de esa altura las temperaturas suelen estar bajo cero y la precipitación cae en forma de nieve.

En tanto, abajo de ese límite imaginario, la temperatura es superior a 0 °C, por lo que las precipitaciones caen de forma líquida como lluvia. Sin embargo, la isoterma cero no constituye una frontera exacta entre ambos tipos de precipitación. 

¿Qué relación tiene con los aluviones?

Cuando la isoterma cero está más alta de lo habitual, puede llover en sectores cordilleranos donde, usualmente, las precipitaciones caen en forma de nieve.

Esta diferencia importa porque lo que habitualmente cae en forma sólida termina como lluvia que puede escurrir por sectores en altura y llegar a quebradas y cauces, aumentando su caudal. En cambio, la nieve puede permanecer acumulada durante un tiempo antes de derretirse.

Si a esa condición se suman precipitaciones intensas o persistentes, pendientes pronunciadas y material suelto en el terreno, el agua puede arrastrar barro, rocas, ramas y otros sedimentos cuesta abajo. Ese flujo puede convertirse en un aluvión.

El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) señala que los aluviones se originan principalmente por precipitaciones intensas en zonas de altas pendientes y quebradas. También advierte que, en sectores cordilleranos, las lluvias sostenidas junto con una isoterma cero más alta de lo normal han generado este tipo de flujos.

¿Una isoterma cero alta significa que habrá un aluvión?

No necesariamente. Una isoterma cero elevada es una condición meteorológica que puede contribuir al riesgo, pero no provoca automáticamente un aluvión.

Para que ocurra uno, deben coincidir condiciones que permitan movilizar agua y material por el terreno. La intensidad y duración de las precipitaciones, las características de las laderas, la presencia de sedimentos y la respuesta de las quebradas y cauces también influyen en el desarrollo de estos fenómenos.

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