Así son las dos casas de Nicanor Parra que fueron declaradas Monumentos Nacionales

¿Qué pasó?

Dos casas ligadas a la vida y obra de Nicanor Parra fueron declaradas Monumentos Históricos. Se trata de la "Universidad Abierta de La Reyna", ubicada en la comuna de La Reina, y de la casa en Las Cruces en la que el poeta pasó sus últimos años y donde se encuentra su tumba.

La decisión fue oficializada por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) tras un proceso que se extendió por cinco años, en medio de diferencias entre algunos de los hijos del escritor. El decreto del Ministerio de las Culturas fue publicado el pasado 12 de agosto en el Diario Oficial.

Ambos inmuebles formaron parte de la vida creativa del antipoeta y recibieron a diversos artistas y escritores. La propuesta de protección busca que estos lugares y los elementos vinculados a la obra de Parra se conserven y permanezcan disponibles para futuras generaciones.

Ir a la siguiente nota

"Universidad Abierta de La Reyna" 

La propiedad de La Reina fue comprada por Parra en 1958 y recibió el nombre de "Universidad Abierta de La Reyna" por la cantidad de figuras de la cultura que pasaron por sus espacios. Entre ellas estuvieron sus hermanos Violeta, Roberto y Eduardo Parra, además de escritores como Enrique Lihn, Alejandro Jodorowsky, Jorge Teillier y Mario Vargas Llosa.

La vivienda está formada por distintos espacios conocidos como la Cabaña, la Capilla, la Galería y la Pagoda, unidos por patios y terrazas denominadas la Violeta, el Solarium y la Terraza.

Está construida principalmente con madera y ladrillo, y también cuenta con partes de antiguas construcciones de Santiago. Además, tiene un pequeño bosque de especies tanto nativas como exóticas.

La casa del poeta frente al mar

La casa donde Parra pasó sus últimos 30 años se encuentra en el balneario Las Cruces, en la comuna de El Tabo. Ubicada en una ladera que se extiende desde la calle Lincoln hacia el litoral, la propiedad también fue punto de encuentro para escritores y artistas, entre ellos Roberto Bolaño y Raúl Zurita.

La vivienda, que el poeta intervino en distintas ocasiones, aún conserva muros y zócalos de piedra, revestimientos de madera y una terraza con vista al mar.

La declaración de las propiedades como monumentos contó con el respaldo de los hijos de Nicanor Parra, con excepción de Catalina y Alberto Parra Troncoso, quienes manifestaron su rechazo a la propuesta en 2022. Al ser consultados nuevamente en 2025 por los alcaldes de las comunas en que se emplazan los inmuebles, no respondieron ni tampoco lo hicieron sus abogados.

Otros herederos, como Francisca Parra Troncoso, Juan de Dios y Colombina Parra Tuca, además de Ricardo Parra Muñoz, apoyaron la iniciativa desde su primera consulta.

Leer más de